Domingo, 02 de Diciembre de 2012 07:00
Se le ubica como un ‘Presidente Joven’, pero Peña Nieto está en el promedio de edad de los anteriores mandatarios
Por Salvador del Río
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Enrique Peña Nieto se convirtió ayer en el sexagésimo sexto en la lista de quienes han ocupado la Presidencia de México, ya sea como constitucionales, provisionales o interinos, desde Guadalupe Victoria en 1824.
Si la relación de la época anterior a la caída de la dictadura de Porfirio Díaz y el comienzo de la Revolución de 1910 sería prolija, para la comprensión del México actual importa más el repaso del México contemporáneo, que marca el proceso de modernización y de creación de instituciones aún vigentes.
En un país de presidentes en su mayoría originarios de provincia, cuyas edades entre los 29 que han ocupado la Presidencia desde Porfirio Díaz a la fecha arrojan un promedio de 46.3 años, a los 46 Peña Nieto es el segundo nacido en el Estado de México. Entre las características de cada uno de los presidentes de México desde finales del siglo XIX destacan:
Porfirio Díaz, originario de Oaxaca, llegó al poder en 1876 a la edad de 46 años. Su gobierno férreo terminó en 1911, cuando a su exilio en Francia fue sustituido por Francisco León de la Barra, nacido en la Ciudad de México y Presidente interino a los 48 años. Seis meses después, Francisco I. Madero obtuvo el triunfo en las primeras elecciones democráticas. Originario de Coahuila, fue Presidente a la edad de 38 años.
Victoriano Huerta se hizo del poder mediante un Golpe de Estado que derrocó y asesinó a Madero en 1913. Nacido en Jalisco, tomó el poder a la edad de 63 años, pero antes, en la Presidencia más breve de la historia de México, Pedro Lascuráin, capitalino de 57 años, entregó la Presidencia al general que la usurpó durante año y medio.
El Gobierno espurio de Huerta desató la segunda fase de la Revolución; a su caída en 1914 se hizo cargo de la Presidencia como interino Francisco Carbajal, de 57 años, originario de Campeche.
Lejos de alcanzarse la pacificación del País, el estallido revolucionario continuó con la lucha entre las diversas facciones. Venustiano Carranza se proclamó primer Jefe de la Revolución en una etapa en la que compartió el poder entre 1914 y 1916 con tres presidentes nombrados por la Convención Revolucionaria sostenida por los principales caudillos del movimiento armado: Eulalio Gutiérrez, nacido en Coahuila, quien gobernó a los 33 años; Francisco Lagos Cházaro, veracruzano a los 37, y Roque González Garza, coahuilense, a los 30.
Promulgada la Constitución de febrero de 1917, Carranza, nacido en Cuatro Ciénegas, Coahuila, gana las elecciones ese mismo año y se convierte en presidente de la República a los 57 años. Entre los revolucionarios de su época se le llamaba El Viejo.
La tranquilidad y la normalidad constitucional se vieron quebrantadas con los levantamientos de un grupo de generales opuestos a la sucesión que pretendía Carranza en las postrimerías de su gobierno. Fueron tres los presidentes del llamado grupo Sonora quienes gobernaron a la muerte de Carranza en Tlaxcalantongo, cuando trasladaba su gobierno al puerto de Veracruz: Adolfo de la Huerta, presidente provisional, a los 39 años; Álvaro Obregón a los 44 y Plutarco Elías Calles a los 47.
En 1928, muerto Obregón cuando era presidente reelecto, lo sucedió como interino el primer civil de la posrevolución, Emilio Portes Gil, nacido en Tamaulipas, quien a la sazón tenía 38 años. En las elecciones de 1929, las primeras en las que participó el Partido Nacional Revolucionario, hoy PRI, Pascual Ortiz Rubio venció a su oponente José Vasconcelos; nacido en Michoacán, Ortiz Rubio ocupó la Presidencia a los 52 años; en 1932, a su renuncia, lo sustituyó el general Abelardo Rodríguez, sonorense, de 43 años.
A partir de entonces se han sucedido los gobiernos de México con una normalidad sexenal: Lázaro Cárdenas, originario de Michoacán, quien gobernó a los 39 años; Manuel Ávila Camacho, nacido en Puebla, a los 43; Miguel Alemán, de Veracruz, a los 46; Adolfo Ruiz Cortines, también veracruzano, a los 63; Adolfo López Mateos, el primer mexiquense, a los 48; Gustavo Díaz Ordaz, poblano, a los 53; Luis Echeverría, capitalino, a los 48; José López Portillo, capitalino, a los 56; Miguel de la Madrid, originario de Colima, a los 48; Carlos Salinas de Gortari, nacido en la Ciudad de México, a los 40; Ernesto Zedillo, capitalino, a los 43; Vicente Fox, de Guanajuato, a los 58, y Felipe Calderón, de Michoacán, a los 44.
En suma, desde el fin del porfirismo a la fecha han gobernado un oaxaqueño, seis capitalinos, cuatro coahuilenses, un campechano, un jalisciense, tres veracruzanos, dos poblanos, tres michoacanos, cuatro sonorenses, un colimense y un guanajuatense.
A Enrique Peña Nieto, el segundo originario del Estado de México, se le asigna el atributo de ser un hombre joven, cuya edad, sin embargo, es la del promedio de los gobernantes de la época. En la realidad, está en el punto medio de una sucesión de generaciones en las que la edad ha oscilado entre la primera madurez y la experiencia de la edad adulta.