Viernes, 28 de Diciembre de 2012 08:47
Por Samuel Valenzuela
Un Gobierno de élite
EN TRES ocasiones una multitud de ciudadanos demandó ser escuchada tanto en el Palacio de Gobierno como en la residencia oficial del gobernador Guillermo Padrés y en todas esas ocasiones se les dio un portazo en las fosas nasales.
La demanda era y es que se elimine del Presupuesto de Ingresos para el 2013 los nuevos gravámenes que incluyen la tenencia estatal, la creación de otros impuestos y el incremento del costo de todos los servicios que presta el Estado, pero sin encontrar ningún eco en el sector oficial.
Pero como si los ciudadanos fuéramos representados por dirigentes de organismos empresariales, fueron éstos los que se llamó a dialogar mediante la instalación de una mesa de diálogo en el que se negocian reducciones de esas cargas fiscales, dejando ver con meridiana claridad a quien sirve este Gobierno panista.
BUENO, LA realidad es que este Gobierno panista no le sirve a nadie si no es a su alta burocracia que encabeza Padrés, pero el caso es que mientras a los ciudadanos comunes y corrientes, los que no ostentan membretes empresariales fueron ignorados, los capitostes de la iniciativa privada de Hermosillo disfrutan de la prerrogativa de defender sus intereses que obviamente no son los de toda la gente.
Despreciados por el recaudador de impuestos estatal, Carlos Villalobos, el que ha dado la cara para explicarles teorías economistas a los empresarios es Moisés Gómez Reyna, fiel traductor de lo que para Padrés son las prioridades en materia económica: por encima de las buenas finanzas familiares, está el que su Gobierno y los ayuntamientos tengan economía sana.
Pues en la primera reunión Gómez Reyna no convenció a nadie de acuerdo a declaraciones posteriores de Gustavo Claussen Iberri, de CANACO; Raúl Leyva Fimbres, de Index; Roberto Gómez del Campo, de AMDA: Eduardo Lemmenmeyer González, de COPARMEX; y representantes de la CANACINTRA y por eso este viernes tendrá otra junta.
LA VERDAD es que no se puede esperar nada bueno de esas reuniones mientras que por otra parte los ciudadanos tienden a organizarse para atacar uno de los blancos más visibles del lesivo paquete fiscal estatal para el 2013 o sea la tenencia estatal, aunque la tendencia es presionar para que se reduzcan los costos o eliminar los incrementos a prácticamente toda la tramitología que tiene que hacer el ciudadano ante instancias de Gobierno.
Según esto, este viernes hay otra reunión y creemos que la representación empresarial de Hermosillo saldrá con las manos vacías y no les quedará de otra más que hacerle como le haremos los ciudadanos o sea recurrir al amparo o sumarse a las movilizaciones para evitar la marranada padrecista fraguada por su anterior secretario de Hacienda al corrupto alcalde de Hermosillo, Alejandro López Caballero.
LO QUE SON las cosas, porque mientras en Sonora los del PAN se ponen de tapete para que el gobernador Padrés perjudique la calidad de vida de la gente, en el Estado de Nuevo León los pitufos encabezan la inconformidad por las pretensiones similares del gobernador priísta Rodrigo Medina y la consigna es la misma que acá: Sin corrupción ni despilfarro todo alcanza: no más impuestos.
En otro tema pero cuyo origen también es la incompetencia y la corrupción del PAN-Gobierno de Sonora, desde el pasado miércoles se intensificaron las presiones de importantes segmentos de la Tribu Yaqui luego que sin ninguna aclaración ni explicación de por medio, se suspendiera la entrega de becas para estudiantes de esa etnia.
Esa omisión explotó este miércoles cuando madres de familia y chavalada yaqui se plantaron sobre la carretera de 4 carriles en Vícam para exigir al Gobierno la entrega de esos recursos que más o menos ascienden a dos millones de pesos y que si bien lucen poquitos, son un verdadero aliviane para la golpeada y marginada economía de alrededor de dos mil familias.
DESDE QUE tenemos memoria periodística y a través de distintos esquemas, desde hace muchos años ese apoyo gubernamental ha sido entregado como elemental acto de solidaridad y de justicia para con la juventud y niñez de las dos principales etnias de la Entidad, los yaquis y los mayos.
Desde octubre pasado fuimos enterados de que el presupuesto anual de la Comisión Estatal para el Desarrollo de los Pueblos y Comunidades Indígenas se había agotado y supuestamente se hacían previsiones para enfrentar la emergencia no sólo en lo que se refiere a la entrega de becas, sino al resto de los apoyos institucionales a los que tienen derecho y están debidamente etiquetados.
Lamberto Díaz Nieblas, el expriísta convertido al panismo y titular de ese organismo antes conocido como el CAPIS, enfrenta un grave problema porque sin capacidad de gestión ante su jefe el secretario de Gobierno, Roberto Romero y sin capacidad de interlocución con los representantes de la etnia, mejor ni ha sacado la cara ante la crisis.
A ALGUIEN se le ocurrió enviar al titular de la SEDESON, Luis Alberto Plascencia para intentar el inicio del diálogo, con la novedad de que quiso convencer a base de saliva, sin facultades para nada y sin poder de decisión tampoco para nada, por lo cual fue mandado por un tubo.
Miren, la posición de los yaquis inconformes es que no se moverán de ahí hasta que el Gobierno de Sonora les entregue los recursos que están comprometidos en el marco de un paquete de apoyos donde el Gobierno Federal pone el 80% a través de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y el 20% restante lo pone el Gobierno del Estado.
NO TIENEN la menor intención de dialogar con Díaz Nieblas e incluso exigen su destitución ante la presunción de que la falta de ese recurso se debe a actos de corrupción.
Pues todo esto ocurre en Sonora mientras que el gobernador Padrés se encuentra vacacionando supuestamente en una aristocrática cabaña en Lake Tahoe y mientras que sus "operadores" políticos andan en lo mismo en destinos turísticos nacionales e internacionales.
Y EN LO QUE respecta al argumento oficial de que es por la deuda heredada de anteriores gobiernos, la razón de que se pretendan aplicar más y más caros impuestos en Sonora, pues ya no les sirve de nada al quedar claro que Padrés se equivocó una vez más al querer justificar sus incompetencias y corruptelas.
Miren, cuando Eduardo Bours Castelo asumió la gubernatura en el 2003, recibió una deuda de cinco mil 400 millones de pesos y al concluir su mandato el 2009 la dejó en ocho mil 400 millones incluidos los cuatro mil millones para financiar las obras del Plan Sonora Proyecta.
En esos seis años la deuda a largo plazo de los ayuntamientos de mil millones de pesos se liquidó prácticamente en su totalidad de 1 mil millones de pesos y se disminuyó la deuda de organismos paraestatales de mil 600 millones de pesos a mil 300 millones de pesos.
Las comparaciones son odiosas, pero vean que mientras en seis años Bours acumuló una deuda por tres mil millones de pesos incluido el PSP, para el cierre del 2010, el primer año completo de Guillermo Padrés asciende a diez mil 400 millones de pesos o sea el primer año el aumento fue de dos mil millones, más de la mitad que en todo el sexenio boursista.
Así que por ahí no es chavalos, porque capaz de que salga a la luz pública que gracias a la torpeza en la reestructura de la deuda que estuvo a cargo del ahora alcalde de Hermosillo, ahora el Gobierno de Sonora debe estar debiendo alrededor de 14 mil millones de pesos y a como van las cosas, si es que no se van, para abril o para mayo, ésta ascenderá para el 2015 a los 18 mil millones de pesos.