Sábado, 29 de Diciembre de 2012 07:00
Por Ana Anabitarte
EL UNIVERSAL
MADRID.- El Presidente del Gobierno español, el conservador Mariano Rajoy (Partido Popular, PP), aprovechó este viernes la celebración del último consejo de ministros del año para hacer balance sobre su primer año de Gobierno en una comparecencia en rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa.
Diez meses en los que, en contra de lo que prometió en campaña electoral, llevó a cabo duros ajustes y recortes, y varias subidas de impuestos. Unas medidas que causaron la indignación de la sociedad española, dos huelgas generales y manifestaciones de ciudadanos pertenecientes a casi todos los sectores de la sociedad como los maestros, los estudiantes, los funcionarios, los jueces, el personal sanitario, los desempleados y los discapacitados, entre otros.
Rajoy se refirió a la herencia del anterior Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, para justificar sus duras políticas.
“Nunca imaginamos que encontraríamos semejante deterioro en las cuentas públicas”, aseguró para añadir que eso fue lo que le obligó a llevar a cabo medidas que había prometido que no tomaría como la subida del IVA del 18 al 21%, la del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y la congelación de las pensiones. Y que, sin embargo, dijo, debió tomar para lograr reducir el déficit.
En este sentido, se preguntó qué hubiera ocurrido si no lo hubiera hecho, “España tendría un déficit público del 11% con lo que la situación sería insostenible, insoportable”, aseguró.
Admitió que la paciencia de los españoles empezaba a agotarse tras cinco años de crisis, reconoció que el País continuaría “un tiempo” en recesión y pronosticó un 2013 “muy duro”, especialmente en su primera mitad.