Por Bassem Mroue
THE ASSOCIATED PRESS
BEIRUT.- Los rebeldes sirios intensificaron el viernes el asedio a una base de helicópteros militares en el Norte del País y se enfrentaron a soldados cerca del aeropuerto internacional de Aleppo, como parte de los esfuerzos por reducir el poderío aeronáutico del régimen, una de las claves por las que se mantiene en pie.
La amenaza que las ofensivas aéreas plantean sobre los insurgentes quedó de manifiesto en la misma jornada, cuando un ataque contra un poblado del norte mató a 14 personas, en su mayoría mujeres y niños, dijeron activistas. A más de 21 meses de que comenzó el conflicto en Siria, el régimen del Presidente Bashar Assad depende más que nunca de su fuerza aérea para limitar el avance de los rebeldes.
Los insurgentes en el norte, un área prácticamente libre de fuerzas del Gobierno, se han percatado de esto, y han lanzado campañas en busca de tomar los aeropuertos de la zona, con la esperanza de que esta iniciativa proteja a sus fuerzas y a los civiles que las apoyan.
Los combates en las áreas adyacentes a la base aérea Mannagh, cerca de la frontera con Turquía, tienen lugar al tiempo que funcionarios del Ministerio del Exterior en Ankara afirmaban que dos generales de la Fuerza Aérea de Siria desertaron y cruzaron la frontera.
Los funcionarios dijeron que los dos generales eran “comandantes regionales de la Fuerza Aérea de Siria” y ahora están en un campamento donde permanecen los desertores militares en Turquía.
Los turcos se negaron a identificar a los generales y tampoco indicaron cómo escaparon de Siria. Hablaron con la condición del anonimato porque no estaban autorizados a hacer declaraciones a la prensa.
Los rebeldes han seguido avanzando en diferentes flancos en el norte sirio, han tomado varias bases militares dentro de la asediada ciudad de Alepo y en sus alrededores en semanas recientes.