Lunes, 31 de Diciembre de 2012 07:00
JOSÉ ESCOBAR ZABALA
Cronista de la Ciudad
Hoy es el último día del 2012, año que ha estado impregnado de indescriptible violencia con saldo, por millares, de muertos y desaparecidos. Con nueva autoridad federal, y también municipal, lo que procede a juicio de mentes lúcidas y pensantes, es privilegiar la conciliación a través del diálogo y la negociación como elementos idóneos para darle curso a la libre manifestación de las ideas. Por lo pronto podemos empezar aquí y en todo el Municipio de Cajeme predominen los cálidos y fraternos abrazos, en lugar de los locos, y dizque jubilosos, balazos al aire.
Además, sobre aviso no hay engaño, el titular de Seguridad Pública, Isaac Apodaca Lauterio, ha dispuesto un operativo de rondines con el modesto parque vehicular con que cuenta, para localizar y sancionar severamente a quienes insistan en dar continuidad a esa secular y negativa tradición.
Por lo demás, la celebración familiar será a base de pavo, tamales, menudo, pozole, pollo a la orange, pierna al horno, y de postre los infaltables buñuelos. Todo dependiendo de cómo ande la economía en los distintos estratos sociales.
Por otra parte, hoy 31 de diciembre celebran su onomástico las personas que llevan los siguientes nombres: Hilaria, Paulina, Columba, Esteban y Silvestre, de estos últimos recordamos al condiscípulo Silvestre Pineda (+) y al musicólogo Silvestre Vargas, fundador de uno de los más famosos mariachis, Silvestre Vargas. También el primer Papa llevó el nombre de Silvestre. A él le tocó bautizar al emperador Constantino el Grande.
En viaje de pisa y corre a la región del Mayo, para ver el primer encuentro beisbolero de la serie entre las dos tribus, nos dimos tiempo para echarle un vistazo a la hermana ciudad que luce, hay que reconocer, una espléndida imagen en todo lo que constituye el primer cuadro. En cuanto al juego, que perdieron los Yaquis con marcador de 8-7, lo más destacado en pitcheo fue la labor de Héctor Velásquez, quien hasta la sexta entrada dio de comer en la mano a la artillería de los nuestros, admitiendo sólo un hit de piernas del segunda base Alfredo Amézaga. En ese sexto capítulo se descontroló al conceder tres pasaportes, lo que fue suficiente para su remoción en el montículo.
Velásquez es un joven cajemense, producto de la “Liga Tomás Oroz” que vistió ya la franela del equipo profesional de casa, pero fue canjeado a los Mayos donde evidentemente ya está dando de si. No hay duda, pues, de lo certero que son los dichos y refranes populares. En este caso: “Para que la cuña apriete, ha de ser del mismo palo”.
Se agota el espacio, sólo queda apenas el necesario para agradecer a los siempre amables lectores de estas “Glosas” el favor de su atención, deseándoles de paso salud y prosperidad en el nuevo año.