Sábado, 05 de Enero de 2013 07:00
El relato de los Tres Reyes Magos se corona con la dulce rosca del 6 de enero
Por Wendy Pérez
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- A la rosca de reyes le antecede una bella historia de fe y sacrificio de tres hombres que siguieron una estrella luminosa hasta Belén para adorar al Niño Dios.
Esta historia se fue apoderando de los corazones de muchas personas y continuó como un mensaje de paz para los fieles de la religión católica y hoy, en general, para todos los mexicanos.
Los festejos relacionados con este día no son tan grandes como en el Sur, comentó el historiador Juan José Esparza Hernández.
Esparza Hernández recordó que los orígenes de esta tradición se remontan a los primeros siglos del cristianismo.
“Empieza a tomar forma en la Europa del cristianismo primitivo y se extiende hasta el Norte, adquiriendo prácticamente carta de naturalidad en el Norte de Francia y Sur de Alemania; incluso el emperador Carlo Magno mandó construir una capilla palatina en donde se supone están las tumbas de los magos rescatados de oriente”, comentó.
En algunas regiones de Europa la celebración del Día de Reyes toma distintas características: en el Sur de Italia y en España, por ejemplo, se crea una tradición muy temprana que es la de la Epifanía del Señor, en la cual se acostumbraba regalarle cosas a los niños de manera similar a como lo hicieron los Reyes de Oriente al hijo de Dios.
“La tradición llegó a México con los primeros evangelizadores, fue una tradición directa de San Francisco, quien representaba los nacimientos de manera muy destacada”, continuó, “en los nacimientos que se representan en México después se acostumbró darle un recorrido a las figuras de los Reyes Magos, que van avanzando hasta llegar al portal el 6 de enero”.
En vista de que el 6 de enero dejó de ser un día de guardar, la Iglesia Católica cambió la fiesta de la Epifanía del Señor a un domingo antes de esa fecha, explicó José de Jesús García Franco, sacerdote franciscano.
“El calendario de la Iglesia lo anticipa porque antes el 6 era un día de guardar, pero como mucha gente tenía que trabajar en esa fecha, se cambió al domingo anterior, en el cual se celebra la fiesta de los Santos Reyes, aunque como la Epifanía del Señor”.
Indicó que “epifanía” es una palabra griega que significa manifestación; Jesús se manifiesta en el Nacimiento, en la Sagrada Familia y en la persona de los Magos, quienes ya tenían algún conocimiento del nacimiento del Rey de los Judíos.
“Los magos no eran malabaristas ni hacían suertes sino que eran hombres sabios que se dedicaban al estudio de las estrellas; siguieron aquella estrella que los guió hasta el pesebre donde se postraron ante el hijo de Dios y le ofrecieron oro por considerarlo Rey, Incienso por ser Dios y la Mirra por manifestarse como Hombre.
Explicó que los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar se pusieron mucho tiempo después, como parte de las tradiciones, así como las caracterizaciones de uno rubio, uno moreno y uno negro arriba de un camello, un caballo y un elefante.