Sábado, 05 de Enero de 2013 07:00
Este 6 de enero celebran cajemenses la tradición la cual fortalece la unión y la armonía familiar
Por Javier Alejandro Castillo Martínez
TRIBUNA
Listas se encuentran las panaderías y pastelerías de la ciudad para realizar la venta de las tradicionales roscas del Día de Reyes, de las cuales hay gran variedad en tamaños, tipos y costos.
Héctor Manuel Infante, encargado de una conocida pastelería ubicada en el Centro de la Cuidad, señaló que al menos son tres tipos de roscas la que se elaboran, ya que se busca darle gusto a todos, pero siempre cuidando la economía familiar.
Explicó que la principal rosca que se realiza es la tradicional, misma que se elabora con masa sabor a naranja y mantequilla, además se decora con pasta y fruta en su exterior, además de incluirle de rigor 3 monitos, en la chica, 4 en la mediana y 5 en la grande, un par de anillos y un dedal.
El encargado de la pastelería, dijo que esperan bajas las ventas de roscas, ya que este Día de Reyes cae en domingo, y muchas oficinas y empresas dejan de consumir, al igual que las escuelas, ya que el pasado 2008 se vivió la misma experiencia y sí se vieron lastimadas las ventas en comparación a otros años.
Del mismo modo, se elabora la rosca al estilo panqué, y la diferencia es que ésta es poco más chica pero con el pan de pastel, y es decorada con nuez, pasas y/o volteado de frutas, y por la tercera es completamente un pastel pero en forma de rosca, y a ambas se les incluye también los tradicionales monitos, anillos y el dedal.
En pastelerías, supermercados y panaderías, las roscas tradicionales se pueden encontrar de los siguientes precios: la chica varía desde los 110 a los 135 pesos, la mediana de 170 a los 200 pesos, y la grande de los 210 a los 235 pesos, sin embargo, se maneja una nueva versión extra chica, la cual rinde para alrededor de 4 a 5 personas que varía de 60 a 85 pesos.
Del mismo modo, las familias están listas para celebrar este Día de Reyes, José Lugo, vecino del Tobarito, señaló que él y su familia celebran con gusto esta hermosa tradición, ya que es un excelente motivo para reunir a la familia, en donde se fortalece la unión y la armonía familiar.
Roberto Félix, de la colonia Sonora, aseguró que la tradición no falla cada 06 de enero, ya que además con ansia se busca a quién le tocó “el monito”, para que ponga los tamales el 02 de febrero y con ello volver a juntar a la familia.