Martes, 08 de Enero de 2013 07:00
Está catalogada como una de las cosas más importantes que ha pasado en la prensa local en los últimos años
Por Ángel Villarino
AGENCIA REFORMA
BEIJING.- Decenas de periodistas y simpatizantes del diario “Nanfang Zhoumo” (Semanario del Sur) se manifestaron ayer a las puertas de su redacción en la ciudad de Cantón, capital de la provincia sureña de Guangdong, y mostraron pancartas en las que reclamaban “libertad de prensa, constitucionalismo y democracia”.
En las redes sociales se multiplicaron las muestras de apoyo y algunos intelectuales y un puñado de publicaciones críticas firmaron también su respaldo.
Por su parte, los medios de la propaganda, como el Global Times, silenciaron la polémica y respondieron al desacreditar al “Nanfang Zhoumo” con las clásicas acusaciones, como aquella que califica de “campaña pagada por Estados Unidos” todo lo que no gusta al régimen o la que dice que los medios deben de ser controlados para mantener “la senda del desarrollo y la estabilidad”.
Según un asesor reformista de un Gobierno regional consultado por Reforma se trata de una de las cosas más importantes que ha pasado en la prensa local en los últimos años.
Los reporteros y editores se declararon en huelga para quejarse por el editorial que había sido reescrito por el jefe de propaganda de su región, Tuo Zhen, a quien ayer acusaron de actuar como un “dictador” en una era de “grandes aperturas”.
El artículo de la discordia era un mensaje de Fin de Año titulado “El sueño chino, el sueño del constitucionalismo”, en el que se aboga por impulsar reformas y se defiende la constitución china, que en teoría garantiza cientos de derechos que en la práctica no se cumplen.
La propaganda lo dejó irreconocible y con una loa al Partido.
Antes de protestar, los periodistas y editores del “Nanfang Zhoumo” han mantenido una batalla de varios días, pidiendo por diferentes medios que el funcionario en cuestión rectificase su actitud.
Algunos firmaron una carta para que el funcionario renuncie, otros hicieron llegar mensajes a la prensa internacional pidiendo que no se convirtiera en una batalla del Nanfang Zhoumo contra la censura en China, sino contra la forma de actuar de una persona en cuestión, Tuo Zhen.
El “Nanfang Zhoumo” suele hacer un periodismo bastante mejor que el de muchas cabeceras occidentales, apostando por reportajes de denuncia y temas de fondo: largos, bien escritos, generalmente bien investigados, con profusión de datos y muchas fuentes.
En un país donde en las Facultades de Periodismo se sigue enseñando a trabajar por el Partido Comunista y no por la verdad, están consiguiendo hacerse una imagen de marca creíble como la publicación más fiable del País, la más respetada por los lectores críticos y los extranjeros.
Un ejemplo del coraje del diario fue el 19 de noviembre de 2009, cuando publicó una de las primeras entrevistas concedidas por Barack Obama.
El director decidió dedicarle la portada y varias páginas que, sin embargo, aparecieron medio vacías, con enormes espacios sin letras. Era un mensaje que todos sus lectores entendieron bien: los censores habían metido la tijera y el periódico había dejado las partes “editadas” en blanco.