Jueves, 10 de Enero de 2013 07:00
EL UNIERSAL
CD. DE MÉXICO.- Por su fino sabor y dulzura, el dátil es un fruto legendario del Medio Oriente que actualmente sigue ocupando un lugar especial en las vitrinas de los dulces.
Es uno de los frutos secos que se cultiva en Baja California.
Durante los meses de noviembre y diciembre brilla en diversos postres idóneos para la elaboración de diversos postres.
Uno de los lugares donde más se consume todo el año es Israel, por su clima y temperatura árida. Es carnoso, de color marrón y brillante; además es característico de los oasis del desierto. Es el fruto de la palmera datilera, o palmera mayor.
El dátil es uno de los frutos cultivados más antiguo que existe. En Mesopotamia ya se cultivaba desde el año 3 mil antes de Cristo.
Durante la conquista española llega a América y es cuando plantan las palmeras en tierras áridas, con el fin de delimitar los terrenos de sus misiones.
Algunas de aquellas palmas originales, sembradas a fines del Siglo XVIII o principios del XIX, aún se encuentran al Sur del Estado de California, Estados Unidos, y en la parte Norte de nuestro País.
Sin embargo, el clima extremadamente húmedo de la costa, que fue donde los misioneros españoles levantaron la mayoría de sus construcciones, no favorece el cultivo del dátil.
No fue sino hasta que se desarrollaron sembradíos de palmas en los valles del Noroeste de nuestro País y del Suroeste de Estados Unidos, de clima más caliente y seco, que empezó a vislumbrarse la posibilidad de comercializar este fruto.
Cuenta con muchas cualidades alimenticias, en especial en estado seco. Proporciona 355 calorías por cada 100 gramos. Por ello si se llega a comer un kilo de este fruto diariamente, como único alimento por tiempo indefinido, se puede sobrevivir en perfecto estado de salud.
Existen cerca de 100 variedades y las que destacan son; medjool, khadrawi, zahidi, halawi, bardhi y deglet noor, una de las variedades más apreciadas.
En Norteamérica, los dátiles suelen asociarse con comidas dulces. En los países árabes se consumen rellenos, confitados, destilados, en ensaladas y con cucús.
Puede destacar como guarnición en carnes, ensaladas o simplemente para disfrutarse solo o en compañía de otras frutas.
Las posibilidades de platillos y postres con dátil son muchas.
Para esta época lo recomendable es elaborar pasteles, gelatinas, rellenos de pavo, bañarlo con chocolate, crudo, cocido, en almíbar, en mazapán, servirlo en una macedonia de frutas secas, con yogur o relleno de carne, entre otras opciones.