Jueves, 10 de Enero de 2013 07:00
JOSÉ ESCOBAR ZABALA
Cronista de la Ciudad
Perteneciente a familias pioneras de Cajeme, a la edad de 89 años dejó de existir el pasado domingo la señora Bernarda Carrillo viuda de García, a quien sobreviven cinco hijos entre otros familiares. Allá a principios de los años cuarenta tuve el gusto de conocerla cuando ella, soltera y bella, atendía junto con sus hermanos a las personas que acudían diariamente, de preferencia por las tardes, a comprar las exquisitas variedades de pan.
Ellos, los Carrillo, con Álvaro el hermano mayor a la cabeza, eran los propietarios de la más grande y mejor panadería de Ciudad Obregón, que se ubicaba en la esquina de las calles No Reelección y Puebla. Su razón social, “Panadería La Moderna”. Funcionó varios años hasta que las muchachas se casaron y Álvaro murió. Ahí mismo operó después una refaccionaría propiedad de Rubén Dabdoub. Actualmente es un edificio abandonado, nido de malvivientes.
Entre tanto, continúa en posición de puntero, como tema de conversación el del desarrollo del play off beisbolero de la temporada 2012-2013 de la Liga Mexicana del Pacífico. Las probabilidades favorecen los tacuarineros de Culiacán, para salir campeones y de paso representar a México en la Serie del Caribe que tendrá por sede el nuevo estadio de los Naranjeros de Hermosillo. Sin embargo, el béisbol es impredecible, y cualquiera de los demás equipos, incluyendo por delante a nuestros Yaquis, cuentan con material humano para hacer la chica, como se dice en el argot beisbolero.
Por otra parte, en la pasarela de la amistad, nuestra reciprocidad por sus mensajes de buenos deseos, de don Francisco Schwarzbeck Ramírez, Luis Alberto Campoy Escamilla, Clemente Grijalva, Jesús María López Sainz “El Foringo”, y el licenciado Gonzalo Valenzuela Heredia. Este último celebra hoy su onomástico, al igual que otro buen amigo, Gonzalo Higuera, de oficio carrocero, quien tiene ya más de 15 años radicando en Baja California.
También hoy es día de San Nicanor, pero de ese nombre sólo recordamos a doña Nicanora Piña, propietaria hace más de 60 años de un exitoso centro nocturno de la colonia Benito Juárez. Ella era originaria del vecino Estado de Sinaloa.
Por último vale la pena consignar los comentarios favorables que ha despertado el plan de desarrollo municipal que comprende una serie integral de acciones tendientes al bien comunitario. En las colonias populares el deseo plural es la falta de pavimentación, porque en los últimos años ese programa ha llevado paso de tortuga, y el asfalto en varias de esas colonias sólo ha sido colocado en las rutas que cubren los autobuses urbanos.