Viernes, 11 de Enero de 2013 07:00
Todas las personas han vivido un dolor de cabeza tan terrible que les estropea el día
Por Luisa García
AGENCIA REFORMA
Todas las personas han vivido un dolor de cabeza tan terrible que les estropea el día, han sentido un dolor en la espalda que no les permite ni moverse o tenido un dolor de estómago tan fuerte que les ha imposibilitado salir de casa.
Los dolores más comunes son precisamente eso, comunes; todos los padecen tarde o temprano, pero también tienen en común que en ocasiones, por resultar tan familiares o frecuentes, la gente no acude a que el médico los atienda.
Entre los regios, los dolores más frecuentes son el de cabeza, estómago, espalda, pies, articulaciones y muelas, señala el médico general Juan Enrique Nápoles.
“(Éstos) son dolores que a toda la población aquejan con cierta frecuencia”, indica Nápoles.
“El dolor es un sistema de alarma que llevamos de manera integrada a nuestro sistema y que nos hace tomar nota de algo que nos está dañando o que nos puede dañar. Mientras mayor es el dolor, mayor la severidad del caso y la urgencia a tratarse”.
En la radiografía de los dolores, sin embargo, hay varios problemas comunes. El primero es el uso de analgésicos de manera indiscriminada que puede enmascarar padecimientos o enfermedades.
“Si el dolor regresa al terminarse los efectos de los analgésicos, es un síntoma de que algo está pasando”, explica Nápoles.
El gastroenterólogo Héctor Maldonado explica, por ejemplo, que muchas personas no se atienden por miedo a que su situación sea muy seria, pero precisamente lo deben hacer para evitar males mayores como un cáncer de colon, en el caso de la colitis.
Otro problema común que se da con los dolores es la falta de costumbre de ir al médico y, todavía más, de saber cuál es el especialista adecuado.
Simplemente, de acuerdo con datos del Departamento de Toxicología de la Facultad de Medicina de la UANL, dos de cada 10 pacientes llegan a consultar con un médico tras automedicarse y actualmente los especialistas consideran la automedicación como un serio problema de salud pública que puede acarrear adicciones e intoxicaciones, entre otros efectos.
“Los mexicanos no estamos acostumbrados a ir con el médico y tomamos la recomendación de la comadre o la vecina”, menciona el ginecobstetra Sergio Luna.
“Aunque algunos dolores son por causas muy normales, hay que visitar al médico para descartar que se trate de algo más serio”, señala Luna.
Manuel Villarreal, ortopedista y vocal de la Zona Noreste de la Asociación Mexicana de Ortopedia y Traumatología, asegura que de cualquier manera, cada vez es más frecuente que la gente acuda a revisión, aunque lo que falta es que vaya con el especialista.
“Mucha gente no sabe con quién ir y por eso no se atiende. Les aconsejo que acudan primero con el médico general para que él los vea, y si no los puede tratar, que los encauce con el especialista indicado”, expresa Nápoles.
Y el tercer gran, no problema, sino reto, es la necesidad de aprender a prevenirlos.
Una vez que aparece un dolor, los especialistas recomiendan a las personas hacerse las siguientes preguntas: ¿dónde empieza exactamente? ¿Se extiende o está localizado? ¿Comenzó de pronto o apareció poco a poco con el paso del tiempo? ¿Es constante o agudo? ¿Quema, hormiguea o es punzante?
Cuando se determina su origen, el dolor puede ser tratado de forma rápida y eficiente. Así que no dejes que los dolores sean tan comunes y constantes en tu vida.