Por Itxaro Arteta
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- En los últimos dos años la pobreza extrema creció en 1.3 millones de personas, afirmó ayer Javier Guerrero, subsecretario de Desarrollo Social.
Además, 93% de quienes viven en esa condición no tienen acceso a ningún sistema de seguridad social, expuso el funcionario de la Sedesol en el Foro México 2013.
“Hemos gastado cerca de 1.6 billones de pesos de 2006 a 2012 y seguimos con cifras muy establecidas en materia de combate a la pobreza extrema. Si atendemos a las cifras de 2008 y de 2010, tenemos que prácticamente no hubo movimiento en el porcentaje ni en los números absolutos de pobreza extrema.
“Más aún, de 2010 a 2012, de 11.7 millones de personas en pobreza extrema, según la estimación de Conapo, tenemos ya 13 millones de pobres extremos”, indicó.
En representación de la titular de la Sedesol, Rosario Robles, el subsecretario explicó que el Gobierno Federal buscará dar un piso social mínimo a los más pobres, así como cambiar el enfoque individualista por otro que ubique a las familias como centro de atención.
La nueva política social, dijo, se regirá por tres ejes: garantizar un ingreso, vincular los programas sociales con opciones productivas y emprender acciones para mejorar las condiciones de bienestar.
Toda la estrategia estará acompañada por la coordinación interinstitucional y entre los tres niveles de Gobierno para evitar duplicidad de programas que, entre federales y locales, se aproximan a 3 mil.
“Alinear programas, alinear recursos y, obviamente, establecer criterios puntuales de focalización, que nos permitan impactar y tener metas específicas a nivel de territorios, así como concentrar todos los programas de combate a la pobreza en una sola dependencia”, excuso.
Destacó la creación de un Consejo Nacional de Inclusión Social y Bienestar, que estará integrado por organizaciones civiles, los tres niveles de Gobierno y el Ejecutivo Federal, además de la integración de un sólo fondo de programas de transferencias monetarias y de asistencia social como Oportunidades, Programa Alimentario y becas, entre otros, para evitar repeticiones o errores de exclusión.
Cuestionado después de su participación sobre los alcances de la Campaña Nacional Contra el Hambre, Guerrero dijo que se focalizará en 8 millones de personas que habitan en 400 municipios identificados como de pobreza extrema.

Revisar asistencialismo
Aunque reconocieron el impacto positivo de Oportunidades y otras programas sociales, analistas internacionales indicaron que México debe fortalecer su sistema de protección social.
Stefano Scarpetta, director adjunto de Asuntos Sociales y Empleo de la OCDE, consideró urgente elevar la calidad de la educación y de los servicios de salud en el País.
México, planteó, debe cambiar el modelo de asistencialismo por uno más proactivo, pues sólo con empleos se puede superar la pobreza, pero deben ser plazas laborales de calidad y con prestaciones.
En tanto, Pablo Yanes, jefe de la Unidad de Desarrollo Social de la CEPAL, enfatizó que entre millones de mexicanos que viven con carencias y en vulnerabilidad, sólo 20 por ciento de la población es no pobre, por lo que la magnitud del problema se mide en el otro 80 por ciento.
“Se dice que el empleo es la llave para salir de la pobreza, pero la mayoría de los pobres trabajan, están ocupados. El problema es la baja calidad del empleo, tiene que ver con una estructura productiva que genera bajos ingresos”, puntualizó.