SAMUEL VALENZUELA

Una buena y una mala

LA BUENA ES que el gobernador de Sonora Guillermo Padrés ya dio la cara luego de un asueto de más de 20 días y la mala es que reaparece para repetir falacias con el fin de justificar la voracidad recaudatoria de su Gobierno y que no hay marcha atrás en la aplicación de la cobranza de la tenencia y de los otros nuevos impuestos.
La peor es que en la rueda de prensa que ofreció en el Palacio de Gobierno, el mandatario estatal dio irresponsable espectáculo y exhibió una vez más sus dramáticas carencias intelectuales al resumir el conflicto entre quienes rechazan pagar tenencia y su Gobierno y reducirlo en una pugna entre ricos y pobres, en el marco de un clasismo e impropio para el depositario de uno de los poderes del Estado.
POR MÁS DE dos horas y media se prolongó el exclusivo monólogo y luego diálogo a modo entre el de Cananea y directivos de medios de comunicación y no nos equivocaríamos si decimos que nunca en la historia de Sonora un gobernador había externado tantas mentiras y estulticias en tan poco tiempo.
A casi un mes de instruir la marranada perpetrada por los diputados del PAN, del Panal y la del PRD en el Congreso del Estado, el gobernador de Sonora reapareció en la escena pública para ratificar su voluntad de perjudicar la economía de miles de sonorenses y anunciar que a pesar de las masivas movilizaciones en contra de los nuevos impuestos y la tenencia, de ninguna manera dará marcha atrás.
Ilusos quienes pensaron que podría hacerse el milagro de que cuando menos el gobernador redujera sus pretensiones recaudatorias, porque su irrupción ante comunicadores, gabinete y representantes del Sector Privado, sólo fue para confirmar lo que ya habían dicho los secretarios de Hacienda y de Economía, Carlos Villalobos y Moisés Gómez Reyna, respectivamente, aunque con las adiciones en las que califica como sonorenses mal nacidos a quienes se atrevan a manifestar su rechazo en la Serie del Caribe y hacer de este conflicto un asunto entre ricos y pobres, todo plagado de mentiras.
MIENTE PADRÉS cuando reduce los efectos de la tenencia al 14% de la población sonorense, porcentaje sacado de la totalidad de la población sonorense como si todos, incluidos los menores de edad fueran contribuyentes o propietarios de autos.
Y miente Padrés al pretender minimizar los efectos de la tenencia porque como es sabido, el golpe es para todos por pegar en el costo final de todos los bienes y servicios, y miente Padrés porque en la Ley de Ingresos hay otros gravámenes relativos al uso de vehículos como son el costo a la tarjeta de circulación, el incremento a la tramitación de licencias de manejo, por verificación, engomados y emplacamiento, cargos que son de aplicación general y no sólo a autos modelo del 2003 en adelante.
EL GOBERNADOR parte de premisas falsas y simplifica prospectivas tal como lo hizo con aquel célebre discurso de su campaña donde niega todo lo que ahora perpetra en contra de miles de ciudadanos de Sonora.
Más que justificaciones recurre a mentiras para engañar a los ciudadanos y mañosamente deja de lado que el meollo del asunto es la desconfianza de la gente, que sabe, que como todos sabemos, los recursos que se recauden por esos y otros impuestos son en buena medida para financiar a un Gobierno corrupto e incompetente.
Miente Padrés al decir que ve y escucha a los ciudadanos cuando los hechos demuestran lo contrario y para nada atiende a las demandas de miles de ciudadanos que se han manifestado desde la última quincena del año pasado.
PERO LO MÁS grave de todo, es que sea el mismo gobernador el que promueva un clasismo estúpido, anacrónico para justificar medidas antipopulares.
Primero dividió a Sonora en norte y sur por la ilegal construcción del acueducto El Novillo y su bestial trato a la Tribu Yaqui; ahora pretende polarizar a ricos contra pobres para hacerse de 780 millones de pesos y la mala noticia para él y sus cómplices es que ya se perfila otra confrontación donde por un lado está la inmensa mayoría de sonorenses honestos y en el otro la reducida aristocracia corrupta que mal gobierna a Sonora.
PUES ANTE la sinrazón y la obcecación padrecista, la sociedad tiende a organizarse para su defensa y por eso se avanza en la formulación de amparos de particulares, destacando además la promoción que iniciara en el Congreso del Estado el diputado del PRD Carlos Navarro, para que la Legislatura sonorense derogue de la Ley de Ingresos para este año diversos artículos que lesionan la economía de los ciudadanos.
Además, el mismo diputado solicitó un amparo ante la justicia federal para que se reponga el procedimiento de aprobación del paquete fiscal, ya que como de todos es sabido, el trámite que culminó por la vía fast track el 13 de diciembre pasado, no cumplió con lo que prevé la técnica parlamentaria y no dude usted que un juez suspenda la aplicación en tanto no se cumpla con la exigencia del diputado perredista.
DE LA MISMA forma, el dirigente estatal del PRI, Rosario Rodríguez anunció la instalación de módulos en los comités municipales de ese partido en Hermosillo, Guaymas, Cajeme, Navojoa, Álamos, Agua Prieta, Puerto Peñasco, San Luis Río Colorado, Nogales, Huatabampo, Moctezuma y Magdalena, en donde los ciudadanos podrán registrarse para interponer los amparos en contra de la tenencia.
Pues ante la cerrazón y determinación de Padrés por golpear a los sonorenses, está la decisión del PRI y otros partidos y liderazgos de la sociedad civil en no dejarse y por eso correspondió al responsable del área jurídica del CDE tricolor, Adolfo García Morales explicar los recovecos legales del emparo a tramitar y la verdad es que lucen muy lógicos los argumentos con lo que se prevé que la justicia dará la razón a los ciudadanos.
POR LO DEMÁS, la comparecencia de Padrés ayer por la mañana en el Palacio de Gobierno, sólo fue un escenario donde sus conocidas mitomanías lo llevaron a prefigurar un Sonora inexistente para la inmensa mayoría de la sociedad y a proporcionar un altero así de logros y avances que nadie ve ni cree.
Por supuesto que la asistencia a ese encuentro palaciego estuvo estrictamente seleccionada y por ello por supuesto no fuimos invitados para garantizar que todos los cuestionamientos fueran a modo y no inquietaran al gobernador.
Lo más evidente para los ciudadanos comunes y corrientes, es que el gobernador que tenemos no tiene palabra; carece de palabra de sonorense bien nacido y que es un mentiroso de marca, pero lo más gacho de todo, es que ya decidió que todo aquel que piense distinto a él es un sonorenses mal nacido o sea ya nos etiquetó a quienes rechazamos la tenencia, así como etiquetó como enemigos del progreso a quienes combaten la construcción del acueducto.
O sea, para Padrés hay tres tipos de sonorenses: los enemigos del progreso, los malnacidos y los corruptos e incompetentes que le hacen compañía en su gabinete.
Y POR CIERTO, entre los integrantes del movimiento No al Novillo hay focos rojos prendidos porque un asunto como la tenencia se impone en la agenda mediática por encima de la ilegal construcción del acueducto, cuando por su impacto a largo plazo y costos, el tubo famoso resulta mucho más caro para la Entidad e incluso, Padrés con sólo reducir en un 50% sus pretensiones recaudatorias tendría la aceptación del respetable.