Viernes, 11 de Enero de 2013 07:00
Aún con el rechazo de los sonorenses, dijo que no habrá marcha atrás en la Contribución al Fortalecimiento Municipal (COMUN)
Por Héctor Froylán Campos y Sandra Barraza
TRIBUNA
HERMOSILLO.- En el cobro del impuesto a la tenencia vehicular "no va haber marcha atrás", reviró tajante el gobernador Guillermo Padrés Elías.
Al comparecer públicamente ayer para responder a la inconformidad de ciudadanos y dirigentes empresariales que rechazan la llamada Contribución al Fortalecimiento Municipal (COMUN), el mandatario replicó que sus decisiones son las correctas y benefician a Sonora.
Después de hacer una amplia exposición de las razones que sustentaron la decisión de implantar el gravamen vehicular que pagarán sólo el 14% de los sonorenses -dijo-, Padrés Elías presumió que existe una buena y eficiente administración de los recursos, a diferencia de gobiernos anteriores que por asumir políticas populistas dejaron endeudado al Estado.
Y añadió que sin comprometer ingresos ni contratar más créditos, Sonora ha registrado un crecimiento del 6 y 7% en la primera mitad de su gestión; ha generado más de 93 mil empleos y las obras en infraestructura están a la vista.
El gobernador Padrés postuló que de no haber asumido estas medidas fiscales con base en los signos de la economía, habría ocurrido lo que pasa en Jalisco, un Estado que era fortaleza para la economía nacional y enfrenta serios problemas en sus finanzas; Nuevo León que aumentó considerablemente sus impuestos; Tabasco donde tuvieron que cerrar un hospital o Coahuila, con un nivel de deuda alto u otros municipios del País quebrados.
"No queremos eso para ninguno de los municipios del Estado. Tomamos decisiones pensando en el futuro, y no en el 2015 porque no siempre puedes ir buscando el aplauso y el reconocimiento. No vamos a dejar al próximo gobierno un Estado quebrado como lo encontramos nosotros", aseguró.
En la conferencia de prensa ante directivos de medios y representantes de los sectores productivos de la Entidad, el Ejecutivo apeló a la solidaridad de los contribuyentes; anunció exenciones y estímulos fiscales para las empresas y se comprometió a ejercer con transparencia los ingresos recaudados.