Sábado, 12 de Enero de 2013 07:00
No todos los hombres pueden donar semen
Por Georgina Montalvo
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Acudir a un banco de semen a “depositar” una muestra no es algo que puedan hacer todos los hombres. No porque se requiera de un historial crediticio aceptable, sino porque implica tener un estado físico y mental saludable, además de disposición para acudir frecuentemente al banco a dejar muestras de sangre y semen para realizar más de 300 pruebas de laboratorio durante un año.
Entre las primeras reglas para poder ser donador están ser mayores de 18 años y menores de 35, porque en este rango es cuando los espermatozoides se encuentran en mayores cantidades y el semen es de mejor calidad.
Ya en los hechos, la mayoría de los donadores está entre los 23 y 32 años.
Se calcula que en un principio queda descartado 5% de los hombres interesados; las razones: tienen tatuajes, provienen de una familia con alguna anomalía cromosómica, han tenido muchas parejas sexuales, son adoptados, tienen alguna malformación, han sido usuarios de sexoservicio o tienen un bajo coeficiente intelectual, entre otras cosas.En México no se paga a quien decide acudir a un banco a donar semen, pues se trata más de un acto “voluntario, solidario y altruista” dicen algunos centros de reproducción o infertilidad que cuentan con este servicio, que se compensa con entre 500 y 800 pesos por donación “por las molestias ocasionadas”.
La variación en los montos se da porque no existe una regulación nacional al respecto; sin embargo, algunos bancos mexicanos retoman criterios de Canadá o España, países que sí cuentan con normas oficiales para esta práctica.
Si cumples con la edad requerida y tienes la voluntad de donar semen, el proceso, en general, será:
1.- Donar sangre para determinar tu grupo sanguíneo y descartar enfermedades serológicas, infecciosas, microbiológicas o genéticas.2.- De comprobar que estás sano, firmarás un consentimiento informado. En éste se establece que conoces los detalles del proceso y que no buscarás a la receptora ni le responderás si te busca.3.- Se hace una lista de tus características físicas; te entrevistan sobre tu historia familiar y educativa, habilidades y destrezas, gustos y preferencias. Se te pide expresar por qué quieres donar.4.- Un médico te realiza una revisión física y anatómica, además de hacer tu historia clínica. El especialista entregará una constancia en la que señala que eres candidato a donador.5.- Te someten a un estudio psicológico, entre otras cosas, para determinar que tu IQ se encuentre en los parámetros normales y para observar si tienes algún trastorno mental.6.- Al ser física y mentalmente apto, se te pide una primera muestra de semen para analizarlo. Se observa la calidad de los espermatozoides, su forma y movilidad.7.- Se congela la muestra para ver si tus espermatozoides son capaces de sobrevivir a -196 °C en un tanque de nitrógeno y soportar la descongelación. Si tu esperma no tolera este proceso, no serás aceptado.8.- Si los espermatozoides sobreviven a la congelación y descongelación, se cierra el trato. Debes firmar un segundo convenio en el que te comprometes a donar por lo menos un año una vez a la semana.
9.- Los donadores se quedan en una especie de cuarentena pero de seis meses, tiempo en que tu muestra no está disponible. Si en este tiempo se encuentra un virus en tu esperma, no hay trato.
10.- Al pasar sin problema la cuarentena, empiezan las donaciones semanales. Cada muestra se somete a una serie de pruebas de laboratorio cada tres meses para verificar que continúes sano.
11.- Mientras sigas donando y aun después, el banco se compromete a darte una estadística de cuántos embarazos han logrado tus espermatozoides.