Sábado, 12 de Enero de 2013 07:00
Por Ariadna García
y Alberto Morales
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Creado con el objetivo de transformar al País, consolidar la democracia y lograr el desarrollo, el Pacto por México sorprendió a la nación porque refleja un aparente acuerdo entre todas las fuerzas políticas, coincidieron politólogos.
Sin embargo, añadieron, lo que se evidenció de manera inmediata a la firma del Pacto fue una falta de consenso al interior de al menos dos de los partidos políticos firmantes.
El pasado 2 de diciembre el Presidente Enrique Peña Nieto convocó a los dirigentes nacionales de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) a firmar el Pacto por México, acuerdo que –presumen- va más allá de lo político, toda vez que se plasma una agenda más cercana a las necesidades de la sociedad.
Son cinco ejes los que contiene el Pacto: sociedad de derechos y libertades; crecimiento económico, empleo y competitividad; seguridad y justicia; transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción, y gobernabilidad democrática.
En los cinco ejes se distribuyen 95 acuerdos que deberán lograrse en el corto, mediano y largo plazo: 10 de los pactos se deberán de cumplir en 2013; 23, en 2014; 15, en 2015; 1, en 2016; 2, en 2017; 43, en 2018, y 1, en 2024 (reforma política que permita acortar el periodo de transición en la Presidencia).
Las tres primeras reformas que el gobierno impulsará en el marco del Pacto por México son la educativa (que logró su aprobación ya), la de telecomunicaciones y la ley nacional de responsabilidad hacendaria y deuda pública (que busca evitar los grandes endeudamientos de estados y municipios).
“El país requiere un pacto integral, profundo, de largo alcance que consolide a México como una democracia política y socialmente eficaz”, cita el texto del acuerdo.
Para el politólogo José Antonio Crespo el Pacto es una necesidad ante las condiciones políticas que vive el país, en donde ya no se permite una situación de hegemonía y puede haber sorpresas.
El tema es que los asuntos pueden ser aprobados por las tres fuerzas políticas más importantes del País, pero la división de al interior de algunos partidos puede reflejar otra cosa en el Congreso.
“Sobre todo en el Senado, en donde el PRI no tiene mayoría ni con sus aliados. Hay una amplia mayoría con el PAN y el PRD que vienen empujando y llevan los temas a algo más que la iniciativa del Gobierno Federal”, comentó.
José Fernández Santillán, investigador del Tecnológico de Monterrey, destacó que el primer pacto de todo acuerdo es un convenio de no agresión entre los firmantes.
“Fue un mensaje muy positivo (el Pacto por México) que recibió la sociedad, porque ahí va el principio de esperanza, de optimismo, porque la Repúblicas se basan en la rotación de los cargos y Calderón había llegado literalmente muy desgastado. Pero no todo está resuelto porque los partidos tienen serios problemas adentro”, dijo.
Guillermo Cejudo, del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), destacó que el Pacto tiene algunos puntos sobre los cuales pueda existir una idea general de que son temas prioritarios, pero no necesariamente existe un acuerdo en éstos. Cuando empiecen los detalles, añadió, comenzarán a aflorar los desacuerdos.
“Hay un efecto sorpresa que ha aprovechado muy bien Peña Nieto y su equipo, al poner 95 acuerdos del Pacto por México metió temas en la agenda que no se esperaban tan pronto y en cierta medida desarmó a los opositores”, comentó Cejudo.
Por lo pronto el Pacto por México logró un primer triunfo. Salió adelante la reforma educativa, imponiéndose a la negativa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que encabeza la maestra Elba Esther Gordillo.
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el subsecretario de Gobernación para Enlace Legislativo, Felipe Solís Acero, han sido los encargados de negociar el Pacto, primero con los dirigentes nacionales de los partidos PAN y PRD, específicamente, y en adelante con las distintas bancadas en el Congreso.
Para el escritor y analista Rafael Loret de Mola, el problema del Pacto es que arrancó sin los consensos necesarios, además de que —por intereses políticos— excluyó a los partidos pequeños.
Peña Nieto, -comentó-, decidió sacar del pacto a los partidos Verde Ecologista de México (PVEM), Nueva Alianza y, en consecuencia, al del Trabajo (PT), para evitar tener que buscar la firma de Movimiento Ciudadano –antes Convergencia-, que en su momento se encontró en proceso de transformación a Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) –que actualmente busca su registro como nuevo partido-. Sin embargo, añadió, el tema es que la negociación se hizo con las dirigencias del PAN y del PRD, pero éstas a su vez no dialogaron al interior de sus partidos y eso coloca obstáculos para el avance del acuerdo.