Sábado, 12 de Enero de 2013 07:00
Por Alfonso Juárez
AGENCIA REFORMA
ACAPULCO.- Representantes de la Iglesia Católica en Guerrero acusaron ayer que sacerdotes han sido extorsionados por la delincuencia organizada en diferentes regiones de la Entidad.
Arzobispos y obispos de la Arquidiócesis local advirtieron en conferencia de prensa que, a pesar de que han disminuido los hechos de inseguridad, todavía persisten algunos casos de violencia de los que han sido víctimas.
“En la Diócesis de Altamirano se llegó a una cierta extorsión a la parroquia de Zirándaro, y en Esquipulas en el mes de diciembre (del año pasado)”, relató el obispo de la región Tierra Caliente, Maximino Martínez Miranda.
“No pasó a mayores; hablaron con nombres diferentes y el padre les siguió la corriente, pero se ve que no era tan organizada (esa mafia) puesto que no conocían el nombre del sacerdote”, indicó.
Reforma publicó ayer que representantes de iglesias de distintos credos en el País reconocieron que los religiosos y los templos han sufrido la embestida del crimen organizado en últimas fechas.
Delitos como secuestros exprés, robos, extorsiones e incluso asesinatos han sido perpetrados en contra de quienes se dedican a predicar alguna religión. La Iglesia Católica de Guerrero no se queda atrás.
Martínez Miranda reveló que el 16 de enero del año pasado fue víctima del robo de su camioneta cuando circulaba sobre el tramo carretero Arcelia-Teloloapan. El prelado se dirigía a Acapulco, al Encuentro Provincial de Formación Permanente para Sacerdotes.
El obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Alejo Zavala Castro, recordó que el 27 de septiembre del 2011 fue reportada la desaparición del sacerdote Edmundo Estrada Casiano.
“Fue una extorsión a través de teléfono. Estuvo secuestrado (Estrada Casiano), nunca conoció a la persona (que le secuestró); estuvo varios días, dos días en un hotel, nadie sabía dónde estaba”, narró el líder religioso.
Los sacerdotes dieron a conocer que también han resentido robos en algunas iglesias de distintas localidades, de donde se han llevado dinero en efectivo, objetos de plata o bañados en oro, entre otras cosas.
“Aquí en Acapulco ha habido 12 robos en algunos templos. Es parte de esa misma situación de violencia e inseguridad que se vive hoy en nuestro pueblo”, señaló el arzobispo del puerto guerrerense, Carlos Garfias Merlos.
El pasado 16 de junio, Reforma reveló que civiles armados, tres hombres y una mujer, irrumpieron en las oficinas de la iglesia de San Cristóbal, ubicada sobre la calle Durango, en la colonia Progreso de Acapulco.
Del lugar se llevaron dinero en efectivo y pretendieron fijar al templo una cuota a cambio de no ser agredidos.
Los representantes de la Iglesia Católica local reconocieron que, en ocasiones, por temor, no han presentado denuncias por estos delitos.
“Ha habido otras que no se han mencionado, ni denunciado, pero sí ha habido algunas extorsiones, principalmente por teléfono”.
“A mí también me han hablado con la intención de extorsionar, pero afortunadamente no ha habido continuación en eso”, dijo Zavala Castro.