Lunes, 14 de Enero de 2013 07:00
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Retrasar una reforma hacendaria integral significa mantener tasas mediocres de crecimiento, riesgo de incrementar el desempleo, procurar la informalidad, facilitar la desigualdad y aumentar la pobreza, consideró el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
“No haber logrado una reforma hacendaria ha inhibido un mejor desempeño de la economía; además una débil recaudación y una mala asignación de los recursos han llevado a un constante aumento de la deuda pública”, consideró el grupo de especialistas encabezados por Luis Foncerrada.
En su análisis semanal, agregó que se están dilapidando los recursos provenientes de la renta petrolera, tener un impuesto al valor agregado (IVA) y una política de subsidios regresiva que beneficia a los que más tienen, no es benéfico para el crecimiento económico.
A ello sumó que mantener un impuesto sobre la renta (ISR) complejo y costoso, limita la inversión e incentiva la elusión y evasión fiscal.
“Es urgente una reforma hacendaria integral que propicie un sistema tributario sencillo que redunde en una ampliación de la base gravable, una eficiente asignación de los recursos, transparencia y rendición de cuentas”, precisó.
El CEESP consideró que el reto es que quienes no pagan impuestos lo hagan y quienes ejercen el gasto lo hagan con responsabilidad; por lo tanto 2013 será un año en el que la economía no tendrá un crecimiento considerable pero será crucial para concretar las reformas y sentar las bases del crecimiento sostenido en 2014.