Lunes, 14 de Enero de 2013 07:00
amuel Valenzuela
Prioridades confrontadas
CONTRARIO a las prioridades naturales de cualquier común mortal, las cuales deberían ser un espejo para los gobernantes, en Sonora los administradores del Estado han trastocado ese valor fundamental para la buena convivencia comunitaria y decidido que la prioridad es tener finanzas sanas en la burocracia a costa de la calidad de vida de los ciudadanos.
Así es que vemos el patético actuar del gobernador Guillermo Padrés tejiendo una red de escandalosas mentiras con el fin de justificar que para él vale infinitamente más la estabilidad y fuerza de sus finanzas y la de sus cómplices y socios, que la de miles de familias sonorenses a quienes pretende ajusticiar con el abusivo paquete de nuevos impuestos para este año.
CÍNICO, EL gobernador Padrés no se cansa de repetir ante quien sea que su prioridad es evitar la quiebra de su gobierno, divisa que pretende cumplir esquilmando a la sociedad, como si el conjunto social tuviera la culpa de sus incompetencias e incapacidades para el desempeño del alto puesto que ostenta y peor aún, fuera responsable de los escandalosos niveles de corrupción que representa.
Pues para que nuestro gobernador acabe de entender las prioridades de la sociedad, que por supuesto no son las de él, en las principales ciudades de la Entidad este domingo hubo movilizaciones de rechazo en una demostración masiva de la gente que exige ser escuchada y que no está dispuesta a ser tratada como si fuera de tercera o cuarta por un corrupto como el gobernador.
LA SOBRADA capacidad de convocatoria de ese conglomerado y movimiento de masas ha encontrado un entorno ideal para su germinación y crecimiento ante el desplome de la credibilidad de Padrés, cuyos argumentos son tan contradictorios y confusos que vienen a resultar en un sin pies ni cabeza hasta para los expertos en la Administración pública.
El caos “explicativo” del gobernador ha sido como un abono para que crezca la percepción entre la gente de que enfrente tiene a un sociópata, un mitómano, un corrupto y sobre todo, a un incapaz para conducir a un Estado tan complejo como lo es Sonora.
Cómo entender que Sonora es un estado pujante y líder en casi todo a nivel nacional cuando su economía, cuando su sobrevivencia está basada en imponer gravámenes en contra de las clases medias; cómo entender que Padrés hable de transparencia, eficiencia y austeridad presupuestal cuando desde el 2010 arrastra sobregiros anuales que superan los dos mil millones de pesos.
INCLUSO, SEGÚN expertos, la recaudación por los nuevos impuestos incluida la tenencia, constituye una aspirina ante la gravedad del mal que afecta las finanzas del Estado y el mal no es otro que la corrupción, el derroche, la ignorancia y la incapacidad en asuntos de Estado de parte del gabinete padrecista y del mismo gobernador.
De plano no se entienden los argumentos del oficialismo panista cuando se describen los orígenes de la emergencia financiera actual y el destino de los recursos a recaudar, al entremezclar obligaciones del pago de la deuda, necesidades de infraestructura en los municipios y una sarta de estupideces y escenarios inexplicables que sólo generan sospechas entre la gente.
LA CORRUPCIÓN gubernamental es un costoso y pesado lastre que arrastran las finanzas del Estado y la figura icónica de esa situación es sin duda el actual alcalde de Hermosillo Alejandro López Caballero, cabeza visible de todo un esquema de financiamiento de campañas políticas adelantadas de todo un paquete de funcionarios del Gobierno que arribaron a sus actuales responsabilidades como presidentes municipales, diputados locales y federales, así como senadores, mediante el derroche de recursos del erario y actos de corrupción directa y de pleno conocimiento de Padrés, además de sus costosas incursiones en diversos procesos electorales en estados de la República.
La elección en Hermosillo puede ser tomado como ejemplo de la corrupción que financió las campañas del citado López Caballero, por supuesto los ahora diputados locales Javier Neblina, Juan Manuel Armenta, Luis Ernesto Nieves, José Serrato y otros, así como los ahora diputados federales Damián Zepeda, Alejandra López, sólo para citar a unos cuantos que dispusieron el erario a placer para promoverse y financiar sus campañas.
ESA INDUBITABLE realidad que percibe la gran mayoría de los ciudadanos, es un campo sumamente fértil que propicia el impetuoso movimiento social a lo largo y ancho de la Entidad, que para colmo es acicateado por la estrategia del insulto, la descalificación y el estigmatismo pueril de un gobernador que no repara en agresiones cuando alguien no concuerda con sus opiniones ni acciones.
Increíble el que alguien con la investidura que ostenta el de Cananea considere como sonorense no bien nacidos a quienes se atrevan a emprender protestas durante la Serie del Caribe o en el Festival Ortiz Tirado, estupidez declarativa que generó una ola de indignación de pronóstico reservado, que tan de cuidado es, que ante el desbarre de su jefe, los geniecillos de la comunicación oficial y sus corifeos, han desplegado una desesperada estrategia para anular sus efectos, sin lograr absolutamente nada.
AL CONTRARIO, porque en elemental defensa, ante el insulto obviamente a quienes están en contra de los nuevos impuestos, nació el movimiento de los “malnacidos”, los mismos que a nivel estatal dieron tal demostración de fuerza este domingo, que si Padrés tuviera cierta inteligencia, ya lo hubiera obligado a una reconsideración o cuando menos ofrecer una disculpa.
Debe ser muy difícil la situación al interior del Gobierno padrecista, porque sólo así se entiende que se recurra al insulto y a la estigmatización e incluso se emprendan estrategias de linchamiento en contra de los liderazgos del movimiento contra los impuestos, e incluso surjan voces como la del tronado y desprestigiado empresario, Guillermo Tapia Calderón, quien en una cartita propone boletinar nombres de quienes se atrevan a perjudicar la Serie del Caribe o el Festival de Álamos, para que la clase empresarial sonorense les niegue trabajo a ellos y a sus familias.
PUES ANTE LA embestida del PAN-Gobierno de Padrés contra los sonorenses, reconforta el mensaje que le envió al gobernador la senadora Claudia Pavlovich, quien en pocas palabras y sin muchos guégueres y de forma hasta comedida lo pone de vuelta y media.
“La Güerita” llama a Padrés a la reflexión, a no insultar a la gente que ya no le cree. “Es de sabios reconocer errores” y lo invita a dar marcha atrás en un cobro a todas luces injusto como la tenencia, recordándole de pasadita que la política es un instrumento para servir, no para servirse.
“En que estaba pensando gobernador” se titula el desplegado de referencia en donde la senadora cuestiona el que Padrés pretenda meter la mano al bolsillo de los sonorenses para tratar de salvar de la quiebra total a una administración que considera como pésima, además de justificar la creciente inconformidad ciudadana ante los abusos.
“TÓMESE UN momento para concluir que además, se ha atrevido a ofender de muchas maneras en los últimos días a la sociedad sonorense, la que evidentemente ha resuelto no creerle más”.
Ya lo hizo Claudia y también el diputado federal Faustino Félix Chávez e incluso el senador panista Francisco Búrquez y la del PT, Ana Gabriela Guevara, así como Lorenia Valles y para efectos de jerarquía política faltan posicionar sobre ese tema el senador Ernesto Gándara y el diputado federal Antonio Astiazarán.
POR SU PARTE, delicada la denuncia del aspirante a la dirigencia de la Unión Ganadera Regional de Sonora Gustavo Camou Luders, en el marco de un proceso interno donde todo el aparato del PAN y del Gobierno opera estrategias mafiosas a favor del monigote del oficialismo que ostenta ese otrora prestigiado liderazgo, Luis Sierra Maldonado.
Acarreo, cartas poder en blanco certificadas por notarios; intervención de funcionarios de Gobierno y de presidentes municipales del PAN y violaciones en los procedimientos para instalar asambleas de las Asociaciones Ganaderas locales y un altero así de irregularidades denuncia Camou Luders, quien amenaza con recurrir a acciones legales para defender la voluntad de los agremiados.