Martes, 15 de Enero de 2013 07:00
JOSÉ ESCOBAR ZABALA
Cronista de la Ciudad
Son muchos los viejos residentes de esta localidad que están convencidos de que esta temporada invernal, como nunca antes, ha batido récord en cuanto a gélidas temperaturas, y eso que, según el pronóstico meteorológico, aún están por llegar nuevos frentes fríos. Uno de estos vecinos, ya octogenario, comentó: “Antes cuando sentíamos la fuerza del frío, simplemente quienes íbamos al Cinelandia (sala destechada) provistos de cobijas y la temperatura nos hacía los mandados”.
Efectivamente, a este cronista le tocó observar en dicho cine a muchos espectadores bien encobijados. Y en los juegos nocturnos de béisbol, los aficionados de gradas laterales se las ingeniaban para introducir leña o pedazos de madera y con este material hacer hogueras. Los aficionados de sombra portaban buenas chamarras y abrigos, pero además, no faltaban quienes llevaban cobija intestinal, es decir pachitas con bacanora, coñac, whisky o de perdida urdiñola y tequila. ¡Cuál frío!
Hago aquí una digresión para agradecer a Javier Gallegos Cambustón el haberme hecho llegar tres estupendos libros de Editorial Novarro, de rico contenido histórico e ilustraciones cuyos títulos son “Nerón” de Michael Grant; “Los Habsburgo”, de Edward Crankshaw; y “Enrique VIII y su reino”, de Neville Williams.
Nada mejor que la compañía de un buen libro sobre todo en estos tiempos de fríos, de duro cierzo invernal, como dejó dicho en una de sus canciones el músico poeta Agustín Lara. He comenzado a leer “Nerón” porque me recuerda una vieja película de Cécil B. de Mille, donde hace una excelente caracterización de Nerón el actor Peter Ustinov.
El verdadero nombre del mencionado emperador romano era Lucio Domicio Enobarbo. Desde niño tuvo vivencias espantosas. Agripina, su madre, fue enviada al destierro y él fue llevado a la casa de su tía Domicia. A la muerte del padre de Nerón, Agripina regresa del destierro, y Claudio, nuevo emperador de los romanos se casa con Agripina y Séneca se convierte en tutor de aquel niño que al paso del tiempo, ya como emperador, ordenaría el incendio de Roma.
Pasando el tema que más ofende e indigna a la población sonorense porque constituye una especie de “tiro de gracia” a la economía familiar, no podemos pasar por alto la impresionante marcha de más de cuatro mil automóviles en actitud de enérgica y firme protesta contra la tenencia vehicular y demás cargas tributarias. Lo que ocurrió el pasado domingo es el repudio más grande que se haya llevado a cabo contra un gobernador del Estado, a lo largo de la historia de nuestra comunidad. El desplegado que apareció ayer con la firma del Senador de la República, Ernesto Gándara Camou no podía llevar mejor encabezado: “Escuche a la gente, gobernador”.