Martes, 15 de Enero de 2013 07:00
El ‘reventamiento’ de las tuberías de agua domiciliarias ocasionó que las calles se convirtieran en verdaderas pistas de patinaje
Por Mario Madrigal González
TRIBUNA
NOGALES.- Al registrarse aquí lo más extremoso de la tormenta invernal que registró diez grados centígrados bajo cero, las autoridades suspendieron las clases por segundo día consecutivo, en tanto, las calles de la ciudad amanecieron convertidas en verdaderas pistas de patinaje por el “reventamiento” de las tuberías de agua domiciliarias.
En tanto eso sucedía en los planteles escolares y en las calles, Nogales se convertía en centro de atracción turística, al quedar las pocas fuentes de la ciudad totalmente congeladas, lo que hacía por la mañana que cientos de personas se acercaran a ellas a tomarse fotos, en medio de una temperatura de cinco grados bajo cero, pero con un sol radiante.
El frente frío número 21, que se convirtió aquí en tormenta invernal, bajó por primera vez el mercurio de los termómetros a menos diez grados por la madrugada; con anterioridad, el domingo las autoridades anunciaron la cancelación de clases en los jardines de niños, primarias, secundarias y preparatorias, en prevención de algún problema de salud del estudiantado.
Las congelantes temperaturas se iniciaron al anochecer del domingo y para las nueve de la noche la temperatura había bajado ya a cuatro grados bajo cero. El meteoro siguió descendiendo, al grado que para las seis de la mañana el frío se registraba en menos diez grados.
Como consecuencia del meteoro miles de tuberías de agua domiciliarias no resistieron el intenso frío y reventaron, lo que originó fugas en casi toda la ciudad, lo que originó que las calles de la localidad amanecieran cubiertas por gruesas capas de hielo.
El frío fue tan intenso que el agua de las fuentes amaneció totalmente congeladas, haciendo la atracción de chicos y grandes, que aprovecharon la ocasión para la toma de fotografías.