Miércoles, 16 de Enero de 2013 07:00
GERARDO ARMENTA BALDERRAMA
wCalderón en Harvard
wEstancia de un año
El ex Presidente Felipe Calderón, acompañado de su esposa Margarita Zavala y sus tres hijos, debió viajar ayer a Estados Unidos para ubicarse en Boston, donde esperará el lunes 28 de este mes que es cuando inicia el ciclo primavera de la Escuela Kennedy de la Universidad de Harvard. El político mexicano tiene una tarea que cumplir que lo ocupará hasta fin de año en esa importante casa de estudios, no precisamente en calidad de profesor, como llegó a creerse.
La verdad es que Calderón pidió a la Escuela Kennedy no impartir clases durante el año que permanecerá en Harvard. Así lo reveló el periodista Ciro Gómez Leyva en su columna La Historia en Breve del martes anterior y que publica en el diario capitalino Milenio. La idea del ex Mandatario en esa universidad se encamina a participar en distintos foros, ofrecer consultas e iniciar la organización y escritura de un libro sobre su Gobierno, enfocado en el tema de políticas públicas, para lo cual vendrá intermitentemente a México, escribió igualmente Gómez Leyva.
En días anteriores, el también integrante del equipo periodístico que participa en el programa televisivo Tercer Grado (de Televisa) se había referido a las numerosas peticiones (más de 20 mil en una página de internet hasta el fin de semana anterior) para que los directivos de Harvard no aceptaran a Calderón en esa institución. Las peticiones fueron remitidas directamente al presidente de la universidad en mención y al director de su escuela Kennedy. Según contó Gómez Leyva, quien siguió el asunto puntualmente, al solicitar a esos personajes que no aceptaran a Calderón, se les hizo ver que como Presidente de México disparó la deuda pública, sumó 7.3 millones de pobres y toleró la corrupción y la mala calidad educativa, aparte de que es responsable de 100 mil muertos y 25 mil desaparecidos por su “fallida guerra”.
Ante esto, el periódico Milenio buscó respuestas en el propio ámbito ejecutivo de Harvard. En ese afán, logró que le enviara una carta el director de Relaciones con los Medios y Asuntos Públicos de la Escuela Kennedy. Al tenor de esa misiva, Doug Gavel precisó dos cosas, según lo suscrito por Gómez Leyva: Harvard nunca ha puesto en duda la invitación a Calderón para una estancia académica de un año, además de que dicha invitación no significa que el ex Presidente pase a formar parte de la plantilla docente de la universidad.
Más allá de ese intercambio epistolar que ubica todo en su real perspectiva, no puede olvidarse que Calderón es un ex alumno de Harvard donde cursó estudios después de la licenciatura en Derecho que hizo en México. Por ello, se habría visto un tanto mal que una institución como la descrita (que por lo visto vive de su eficiencia y de la fama que ésta le prodiga) le hubiera cerrado la puerta a uno de los suyos, no llegado necesariamente del montón, sino de la Presidencia de un País como México, País en el que no dejó recuerdos que permitan evocarlo como un gobernante diestro y sensible al ejercer su trabajo, sino todo lo contrario.
Precisamente en ese contexto de su fallido quehacer, Calderón fue destinatario de un cuestionamiento más en una carta que entregaron en la Embajada de Estados Unidos el poeta Javier Sicilia y el profesor Sergio Aguayo con el fin de impedir su ingreso temporal a Harvard, universidad en la que se adscribirá al Programa Global Angelopoulos de Líderes Públicos. Sin embargo, Sicilia y Aguayo acusaron en su carta que el ex Presidente es responsable de una tragedia humanitaria en México, así como de no haber dado prioridad a la atención de las víctimas durante la guerra contra el narcotráfico.
Como se sabe, Sicilia es fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, y Aguayo creó la organización civil Propuesta Cívica. Sin embargo, Calderón es alguien con mucha suerte. No sólo prácticamente ha vencido todas las resistencias que se manifestaron para impedir su incorporación a la Universidad de Harvard, en la que pronto iniciará tareas. También recibió la buena nueva de que su gestión presidencial tendrá que ser juzgada por la historia, especialmente en lo que concierne al número de muertos que arrojó su batalla contra la delincuencia organizada.
La secretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Roberta Jacobson, dijo que será la historia la que deberá pronunciarse sobre los resultados de la estrategia calderonista a que se alude, muy criticada en México. Empero, por lo visto habrá que esperar el paso de los siglos para que éstos juzguen si Calderón hizo bien o mal con la particular guerra que suscribió.
nGERARDO ARMENTA BALDERRAMA
Licenciado en Periodismo por la UNAM.
Ha sido editorialista de Periódicos Sonorenses por más de una década.
Director de ‘El Informador del Mayo’