Staff de Redacción

TRIBUNA

HERMOSILLO.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) aseguró una tortuga marina que sería comercializada en Hermosillo, Sonora.

El ejemplar, que era transportado en la cajuela de un auto, estaba cortado en piezas (carne, aletas y escudos), no contaba con el caparazón y arrojó un peso de 5 kilogramos.

El auto era conducido por una mujer, quien declaró haberlo obtenido en la comunidad de Tastiota, al parecer de la especie Chelonia Agassizii, y que vendería posteriormente a otra tercera persona en esta ciudad.

El aseguramiento se dio luego de una denuncia ciudadana recibida en la PROFEPA y tras un operativo en coordinación con la Procuraduría General de la República (PGR) y la Policía Estatal de Seguridad Pública en el Norte de Hermosillo.

Por tal motivo la PROFEPA inició un procedimiento administrativo contra dicha persona y podrá alcanzar una sanción de hasta 3 millones de pesos, de acuerdo a la Ley General de Vida Silvestre, en sus artículos 122 al 127.

Asimismo fue presentada ante el Ministerio Público de la Federación donde podrá enfrentar un procedimiento penal que puede concluir en prisión hasta por 9 años, según lo establece el Artículo 420 del Código Penal Federal.

Este es el segundo aseguramiento que realiza la Delegación Estatal de esta Procuraduría en 2013, el anterior fue en Nogales, Sonora, donde fueron encontrados dos venados y seis jabalís que habían sido cazados ilegalmente.