El ex marchista falleció la mañana de ayer, al parecer en su casa a consecuencia de un infarto

Por Ignacio Ramírez

AGENCIA REFORMA

NEZAHUALCÓYOTL.- La lucha duró poco. Apenas ocho días después de haber declarado que la verdadera batalla de su vida apenas empezaba, Noé Hernández murió.

El subcampeón olímpico en 20 kilómetros de marcha en Sydney 2000 falleció a los 34 años pese a que se recuperaba del balazo en la cabeza que le hizo perder el ojo izquierdo y la vista parcial del derecho, tras un atentado sufrido el 30 de diciembre en una balacera en el bar Reina de Reyes del Estado de México.

El deceso del medallista se dio tras una complicación cardiorespiratoria causada por un coágulo pulmonar explicaron anoche sus familiares en una improvisada rueda de prensa en casa del atleta en donde era velado, luego de que fue declarado muerto a las 12:15 horas en el Hospital General “90 Camas” de Nezahualcóyotl.

“Él tenía su consulta (ayer). Estaba muy entusiasmado. Estaba cansado, (pero) ya no resistió su corazoncito. Él tenía mucha entereza, decía que iba a salir adelante”, señaló Juana, hermana del ex andarín, al revelar los resultados de la necropsia.

Ayer, cerca del mediodía, Hernández fue trasladado de su domicilio en el Barrio de Xochiaca, en Chimalhuacán, hacia el Hospital General “90 Camas”, pues presentaba un dolor abdominal y problemas respiratorios.

El fallecimiento suscitó un choque de versiones entre los paramédicos que lo atendieron y el informe del hospital.

Para las autoridades estatales, el ex medallista llegó sin signos vitales al nosocomio.

Tras la necropsia de ley, el cuerpo del ex marchista salió en una carroza a las 19:00 horas de la Fiscalía Regional de Nezahualcóyotl para dirigirse a su hogar, en Chimalhuacán, y luego sería velado en una funeraria de Neza.

El Ayuntamiento de Chimalhuacán realizará hoy un homenaje de cuerpo presente.