MARCO ANTONIO FLOTA
Los bienes terrenales

El Presidente Enrique Peña Nieto y los integrantes del Gabinete han presentado, cada uno, su individual declaración de bienes. A ver si dentro de 6 años, ya de salida, presentan su declaración de males.
Y se le podría llamar declaración de bienes terrenales, pues casi todos informan ser dueños de terrenos: el Presidente tiene 4 terrenos y otros 4 el secretario de Gobernación, Osorio Chong. De ¡16! terrenos es propietario Enrique Martínez y Martínez, secretario de Agricultura y si los pone a producir maíz y otros víveres puede lograr la autosuficiencia alimentaria, soñada por anteriores titulares de esa dependencia.
Cinco terrenos declaró el director del Seguro Social, José Antonio González; 3, cada uno, tienen el secretario de la Función Pública, Julián Olivas y el consejero jurídico, Humberto Castillejos; Pedro Joaquín Coldwell, secretario de Turismo, informa ser dueño de 2. Y así por el estilo.
Jorge Carlos Ramírez Marín es de los pocos no terratenientes, pero como fue designado secretario de la renovada Reforma Agraria, se supone que podría despacharse a gusto... salvo porque ha declarado que ya no quedan tierras por repartir. A menos que decida fraccionar como parcelas los terrenos de sus compañeros de Gabinete.
Recordamos que en una de las ocasiones que Cuauhtémoc Cárdenas fue candidato a la Presidencia declaró ser propietario de una casa en Michoacán, de 2 condominios en Polanco, DF, y de un piso en Madrid, España. Pero como, lamentablemente, nunca ganó la elección suponemos todavía no le ha puesto paredes y techo al piso madrileño.
Muy interesantes datos aportan las declaraciones de los nuevos funcionarios del Ejecutivo.
Modesto es el patrimonio del secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, quien sólo informó de un terreno, un automóvil y cuadros y esculturas, renglón éste último, que parece ser atractivo para los hombres del nuevo poder. Vea usted: Luis Videgaray, de Hacienda, Juan José Guerra Abud, de Comunicaciones, el citado Ramírez Marín atesora obras de arte; Emilio Chuayffet, de Educación, cuadros y esculturas. Hasta Emilio Lozoya, de PEMEX, reveló ser el feliz poseedor de un Picasso.
Sin embargo, el Presidente no declaró obras de arte: lo suyo no es pintura ni es cultura, digo: ni escultura...
Doña Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Social, también es propietaria de obras de arte pero, según la información oficial, no tiene casa, pese a que tantas entregó con su programa de vivienda, cuando fue jefa de Gobierno del DF, a través de las constructoras de un tal señor Ahumada. Tiene, eso sí, doña Rosario, un modesto Jeep que mucho le servirá ahora que recorra las zonas marginadas del País.
En cambio, el señor Humberto Castillejos, del Jurídico, informó ser dueño de 3 automóviles BMW, de un Mercedes Benz y de una colección de relojes: no se le recomienda transitar por el DF en uno de esos lujosos vehículos y mucho menos que, para avisar que dará una vuelta, sacar la mano en que porte algún reloj de su colección.
El subsecretario de Seguridad, don Manuel Mondragón y Kalb, dice ser propietario de 35 armas, pero no aclara si las donará a las fuerzas del orden que ante el narco están en inferioridad de pertrechos. También tiene Mondragón y Kalb 9 departamentos que bien podrían servir para alojar a los capos arraigados.
Se ganaría el cariño de la clase obrera, que carece de techo, el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, si dona las 6 casas y los 3 departamentos que tiene, según su declaración.
En cuanto al señor Presidente, además de sus 4 terrenos, es propietario de 4 casas. Todas casas chicas... comparadas, malpensados, con la residencia de Los Pinos que disfrutará por 6 años.

¡RRIINNGG!
-Bueno, Procuraduría de la República...
-¿Por qué se negó el procurador Murillo Karam a que dieran a conocer su declaración patrimonial?
-Para que no se incremente el índice de secuestros...

EPIGRILLO
Según el informe parco,
2 miembros del Gabinete
tienen lanchas, pero -¡hete!-
recién agarraron barco.