Viernes, 18 de Enero de 2013 07:00
Decenas de muertos fue el saldo que dejó un violento operativo para salvar a 30 rehenes
Por Mónica Delgado
AGENCIA REFORMA
PARÍS.- Después de horas de tensión y confusión en torno a la planta gasística de Tigantourine, al este de Argelia, que fue tomada el miércoles por un comando islamista, un violento operativo de rescate lanzado por el Ejército de ese País provocó ayer decenas de muertos.
Se contarían 30 rehenes, 7 de ellos extranjeros y varios terroristas dentro de los muertos, según fuentes militares que no revelaron su identidad.
Entre los secuestradores fallecidos habría un francés, lo que confirmaría la presencia de yihadistas occidentales entre los grupos islamistas que combaten en la región y que posiblemente se enfrenten a las tropas francesas en Malí.
En tanto, la televisión estatal argelina dijo que cuatro extranjeros habrían muerto, 2 británicos y un par de filipinos.
El miércoles, milicianos de una célula islamista relacionada con Al-Qaeda irrumpieron en la planta como represalia a ofensiva francesa en el Norte de Malí.
El asalto del Ejército logró liberar parte del complejo; sin embargo, distintas versiones señalan que grupos de islamistas aún permanecen atrincherados, junto con varios rehenes, tanto en la zona residencial como en la industrial.
Hay reportes que señalan que los yihadistas restantes amenazan con hacer estallar la planta si el Ejército vuelve a atacar.
El jefe del comando que secuestró el inmueble, Abu al Baraa, murió, dijo a la agencia mauritana Nuakchott un portavoz del grupo.
Régis Arnoux, presidente de la empresa francesa CIS Catering que se ocupa de los servicios de comida y limpieza en la planta afirmó en la televisora BFM que sus 150 empleados argelinos se encontraban ya fuera de peligro.
El Gobierno argelino no ha aportado cifras precisas del saldo del fallido operativo.
“Se llevó a cabo un asalto y varios rehenes, nacionales y extranjeros, fueron liberados, hay también un número importante de muertos y de lesionados”, dijo el Ministro de Comunicación de Argelia, Mohamed Said Belaid.
El comando islamista entró a Argelia por la frontera Libia, indicó, en tanto, el Ministro del Interior, Dahou Ould.
Desde el inicio del asalto, hacia las dos de la tarde, las malas noticias habían sido anticipadas por gobiernos occidentales como el del Gran Bretaña o de Francia preocupados por sus ciudadanos secuestrados.
“Es una situación muy peligrosa, muy incierta, muy confusa. Pienso que tenemos que prepararnos a la posibilidad de recibir malas noticias”, dijo el Primer Ministro británico, David Cameron, descontento por no haber sido informado por los argelinos sobre su decisión de atacar la refinería.