Domingo, 20 de Enero de 2013 19:43
En promedio al año pierden la vida por deficiencia nutricionales ocho mil 547 personas
Por Martha Martínez
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Todos los días, 23 mexicanos mueren en el País a causa del hambre y la desnutrición... casi uno por hora.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), entre 2000 y 2011, más de 102 mil 568 personas perdieron la vida por deficiencias nutricionales, un promedio de 8 mil 547 al año.
Desde 2004, la desnutrición representa la decimotercera causa de muerte en México.
Los más afectados, según el INEGI, son los adultos mayores y los niños: el 75% de las defunciones se concentran entre personas de 65 años y más, mientras que el 7% ocurren en menores de un año.
Esta es la peor consecuencia del hambre que padecen más de 21 millones de mexicanos que viven en pobreza alimentaria, según el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Social.
Definida por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura como el resultado de “una prolongada ingestión alimentaria reducida y/o absorción deficiente de los nutrientes consumidos”, la desnutrición afecta a entidades con altos niveles de marginación, como Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Puebla y Veracruz.
Pero también golpea a entidades con mayor desarrollo, como Jalisco, el DF y el Estado de México.
Según la organización Un Kilo de Ayuda, la prevalencia de desnutrición crónica en la población infantil es del 12.5%, pero se eleva al 37.4 cuando se calcula entre población infantil indígena.
Las consecuencias, según la misma asociación, pueden ser retardo en el crecimiento y el desarrollo psicomotor, disminución en la capacidad de trabajo físico y en el desempeño intelectual en edad escolar y la propensión a enfermedades como obesidad, diabetes e hipertensión.
A pesar de estas estadísticas, el presupuesto para los programas destinados a revertir esta situación registraron incrementos mínimos en los últimos años.
Actualmente, existen seis estrategias gubernamentales destinadas a combatir, de manera específica, el hambre y la desnutrición: Abasto Social de Leche, Abasto Rural, Desayunos Escolares, Atención a Jornaleros Agrícolas, Oportunidades --en sus componentes Salud y Desarrollo Social-- y Apoyo Alimentario.