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AGENCIA REFORMA
WASHINGTON.- La secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton advirtió sobre el riesgo terrorista que implica la creciente militancia islamista en el Norte de África tras la Primavera Árabe, al testificar en una audiencia ante el Congreso sobre el mortal ataque contra la Embajada de Estados Unidos en Benghazi, Libia.
“El ataque de Benghazi no ocurrió en forma aislada”, dijo Clinton al inicio de la audiencia ante el Senado por el incidente ocurrido el 11 de septiembre pasado, con saldo de cuatro estadounidenses muertos, entre ellos el embajador Christopher Stevens.
“Las revoluciones árabes han enredado la dinámica del poder y destrozado las fuerzas de seguridad en toda la región”.
Clinton advirtió que Estados Unidos no puede permitir que el Norte de Malí se convierta en un refugio seguro para los rebeldes islámicos que podrían ser finalmente una amenaza más directa a los intereses de Washington.
“La inestabilidad en ese País ha generado un refugio para los terroristas que buscan extender su influencia y planificar ataques como el de la semana pasada en Argelia”, apuntó.
De acuerdo con la funcionaria, tanto los islamistas en Argelia como en Malí se han beneficiado del flujo de armamento de Libia tras la caída de Muammar Gaddafi.
“No hay duda de que los terroristas argelinos tenían armas de Libia. No hay duda de que los vestigios de AQIM tienen armas de Libia”, añadió, refiriéndose a Al-Qaeda en el Magreb Islámico.