Jueves, 24 de Enero de 2013 07:00
EDUARDO E. ALMADA
CON EL PIE DERECHO – ¡A CHICOTAZOS! – EJEMPLAR HUMANO
Un denominador común de los Yaquis es que han ganado el 1ro. de la Gran Final para llegar al bicampeonato. Empezaron igual en busca del tri; pero aparte, con la misma fórmula: Luis A. Mendoza abriendo y Luis I. Ayala cerrando.
Lo del “Mechú” es algo más que impresionante, ya que en las 3 finales a la fecha tiene marca de 4-0, en 4 salidas donde ha trabajado 27 entradas (las 3 primeras con 7 cada una) dándole exactamente 1.00 en carreras limpias ya que ha aceptado 3; otras 2 han sido sucias. Hace un año en el inaugural, fue el mismo veracruzano quien cometió la pifia y un año antes habían sido Víctor Díaz (2) y Elián Herrera (1); pero demostrando la calidad de un lanzador maduro, no permitió que le afectara. Note, la defensiva de su base nacional ha sido perfecta y acompañada de atrapadones. Por otro lado, siendo que su recta ha sido golpeada con autoridad en estas Fiestas de Enero, entre el “slider” y su cambio ha hecho estragos: 44 ponches en 29.1 innings, con sólo 14 pases. Y quedó programado para un 5to. compromiso, de ser necesario. Por cierto, en sus 2 últimas salidas van 23 Ks en 12.2 capítulos.
“El Chicote” no se ha visto tan dominante como los años anteriores; “pero más sabe el diablo por viejo, que por diablo”. Cuando controla su ego, es invencible. Son ya 10 apariciones, de 12 posibles en esas finales y siendo que ha perdido una vez, sin victoria, lo acompaña con 7 salvamentos sin falla, trabajando 10.2 episodios, cediendo 4 hits, con 2 pasaportes y 9 Ks. La derrota fue producto de 2 errores cometidos por Ever Cabrera, 28 de enero de 2011, en la 9va. entrada. Ayala entró en la 8va. a retirar a 2 Algodoneros, luego que habían despachando cuadrangulares consecutivos (Japhep Amador y Yuredell DesCaster) ante Mario Mendoza Jr. para empatar a 4. Las fallas de nicaragüense dieron paso a la anotación sucia con que se obligó que la serie fuese al máximo, ganando los Yaquis un día después. O sea, que tampoco le ha fallado el fildeo nacional al sinaloense.
Al morir Stan Musial, desaparece el sentido original de la palabra “ícono” de las Ligas Mayores. Era el protagonista, súper estrella de la raza blanca, que todavía permanecía en la tierra. La palabra “integridad” se mantuvo paralela a no sólo su carrera sino su vida, en general. Querido por propios y extraños, ídolo de los Cardenales de San Luis, la única franela que lució, era digno de admiración la forma como la oposición se expresaba de su persona y la fanaticada de los rivales profesaban su nombre. Es más, fue la afición de los Dodgers en Brooklyn, quien le dio el eterno apodo, “The Man”, “El Hombre”. Nunca bateó mejor en un parque, como el Ebbetts Field de los Vagabundos en N.Y.
Varios presidentes de la Unión Americana aprovecharon su popularidad para recabar votos y ser elegidos. Su matrimonio duró más de 60 años, sin el menor escándalo. Ejemplar padre de familia, gozaba de miles de amigos quienes así como cualquier persona ajena, eran deleitados con frecuencia por las notas de inseparable armónica. Ganador 3 veces el Mas Valioso, en la Nacional, para cuando cumpliera 27 años, fue exactamente a esa edad que compiló su mejor temporada, quedando a un bambinazo de la triple corona: .376, 39 HRs más 131 producidas. Ese año fue líder del circuito en carreras (135), hits (230), dobles (46), triples (18), porcentaje de embasado (.450), de poder (.702) y OPS (1.152). Y sin embargo, no pudo guiar a San Luis a la Serie Mundial, que habían ganado en 1942, 1944 y 1946; perdieron en 1943, viéndose sus cifras marginadas ya que en 1945 cumplió con su deber civil, en el Ejército durante la Segunda Guerra Mundial.
¡Ah! Ese año de la potencial triple corona, los líderes fueron Ralph Kiner y Johnny Mize, obviamente con 40. Musial perdió 1 debido a un juego que se suspendió por lluvia, de no errar.
Al retirarse, aparecía y por décadas se mantuvo entre 30 mejores de los 10 departamentos ofensivos más importantes siendo el último que quedó fuera, después de ganar 7 títulos de bateo, conectar más de 200 hits en 6 campañas, coleccionaba 3,815 imparables máxima cantidad entonces para la Nacional hasta que Hank Aaron lo pasó a mediados de los 70’s. Terminó con 475 HRs entre los 10 mejores, con 725 dobles (3ro. a la fecha) y 177 triples (19vo. actualmente). Un dato que resulta significativo sobre la forma que jugó y se comportó, cerca de la perfección pues era devoto católico, fue que de sus inatrapables 1,815 fueron en casa y 1,815 de gira. ¿Qué más se puede pedir? Descanse en paz… MUCHAS GRACIAS
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@toquesdebola