Por Javier Cabrera
EL UNIVERSAL
CULIACÁN.- Con la captura en esta ciudad de Alfredo Beltrán Leyva, conocido como “El Mochomo”, parte vital de la estructura delictiva del Cártel del Pacífico, emergió la figura de Isidro Meza Flores, “El Chapo Isidro”, como miembro de una célula de la nueva organización construida por los hermanos Beltrán Leyva.
Este nuevo personaje, nacido en el Municipio de Guasave, escaló en sólo cuatro años una posición que lo ubicó -según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos- como un rival serio de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.
Las autoridades de Sinaloa no comparten la clasificación, por considerar que es cabeza sólo de un grupo delictivo.
Gerardo Vargas Landeros, secretario general de Gobierno de Sinaloa, lo definió como jefe de una organización delictiva a la que se combate desde hace dos años “con energía”.
Según versiones de vecinos de Guasave, “El Chapo Isidro” tiene alrededor de 38 años de edad, pese a que el Departamento del Tesoro en su boletín publicó que es un hombre de 30 años y casado.
Los que lo conocen lo describen como un hombre que desde su juventud se “descarriló” por sus amistades con pequeños grupos de delincuentes asociados al robo de autos en sus diversas modalidades, asaltos y homicidios dolosos.
Sin revelar sus nombres por temor a represalias, residentes de la tierra que lo vio nacer describen que la amistad que logró con algunos de los seis hermanos de la familia Beltrán Leyva le abrió paso. Con el tiempo pudo escalar la posición de jefe de una de las células de su organización, ubicada al norte de Sinaloa.
De acuerdo al comunicado del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a Meza Flores y varios miembros de su familia los ubicaron como parte de una nueva organización delictiva que le disputa a “El Chapo” Guzmán parte del territorio de Sinaloa.
En el documento oficial se cita a las empresas formadas, junto con sus padres, esposa y hermana, en la ciudad de Guasave, Autotransportes Terrestres, la gasolinera Auto Servicios Jatziry y constructora Jatziry.
Según información divulgada por el periódico Noroeste, los negocios de combustible y la constructora aparecen en el padrón de proveedores del Ayuntamiento de Guasave desde hace cuatro años.
En la administración del alcalde de Guasave, Jesús Burgos (2008-2010), actual presidente del comité estatal del PRI, se documentó que la constructora Jatziry recibió un contrato de ejecución de cinco obras del ramo 33, en la comunidad de San Rafael.
Sobre la asignación de las obras de dispensarios médicos, Burgos Pintos sólo estableció que se actuó de buena fe, puesto que las obras fueron concursadas y como Ayuntamiento sólo requiere a sus prestadores de servicios presentar la documentación que acredite la empresa.
En su edición del 19 de enero de 2013, el periódico Noroeste documentó que dicha empresa en ese trienio facturó a la Comuna de Guasave un millón 621 mil 289.72 pesos por diversas obras que fueron desde impermeabilización de techos de escuela, construcción de dispensarios médicos, guarniciones y banquetas.
De acuerdo al mismo rotativo, la estación de gasolina Jatziry, ubicada en la comunidad de Nío, continúa dentro del padrón de proveedores de combustible del Ayuntamiento de Guasave, que hoy preside el priísta Ramón Barajas López.

La disputa
La madrugada del 22 de enero de 2008, en la colonia Burócrata, fuerzas especiales del Ejército capturaron al brazo armado del Cártel del Pacífico, Héctor Alfredo Beltrán Leyva, “El Mochomo”.
En respuesta, sus cinco hermanos -Arturo, Carlos, Héctor, Mario y Marcos- rompieron lazos con sus antiguos jefes y se convirtieron en sus enemigos.
Dos años después de esta ruptura, entre los hermanos Beltrán Leyva, nacidos en Badiraguato y criados en Guasave, con el clan del Pacífico, encabezado por Ismael Zambada, “El Mayo Zambada”, y “El Chapo Guzmán”, se reflejó una mayor violencia en Sinaloa con un saldo que alcanzó una cifra récord en la historia de esta Entidad, de 2 mil 252 asesinatos.
La presencia de grupos armados que se paseaban en forma impune entre los municipios de Ahome, Choix, Guasave, El Fuerte y Sinaloa, se hizo patente, la figura de un nuevo personaje llamado “El Chapo Isidro”, que se volvió más frecuente.
Esta célula de la agrupación Beltrán Leyva, asociados con Los Mazatlecos, abrió una disputa primero por la zona norte del Estado contra el Cártel del Pacífico.
La lucha se extendió a la parte Sur de la Entidad con la fuerza de Los Mazatlecos, quienes abrieron una brecha entre los municipios de Concordia, San Ignacio, Escuinapa, Mazatlán y El Rosario.
En el Puerto de Mazatlán las ejecuciones, extorsiones a empresarios, secuestros y ataques a negocios se recrudecieron. Las autoridades identificaron a células delictivas ligadas al grupo de Los Mazatlecos, como presuntos responsables.
Una de las tiendas, propiedad del gobernador Mario López Valdez, denominada ferretería Malova, ubicada en la calle Sánchez Celis, de Mazatlán, fue objeto de un ataque a tiros e intento de incendio, en enero de 2012, en cuyos hechos dos empleados resultaron heridos de bala.
La madrugada del 27 de abril de 2011, un convoy de más de 20 camionetas con hombres armados penetró en Guamúchil y disparó contra la fachada de las oficinas de la Policía, ubicadas en el edificio del Ayuntamiento, en donde fueron destruidas 10 patrullas y acribilladas cuatro personas en la calle adyacente.
En su huida, se toparon con sus rivales, con los que mantuvieron una larga persecución que culminó a la altura de la comunidad del Burrión, Guasave, con un saldo de tres muertos.

Emboscada a policías
El nombre de Isidro Meza volvió a surgir en las investigaciones abiertas por la Procuraduría del Estado en mayo de 2011, al ser emboscado un convoy de policías elite que trasladaban a dos detenidos.
En el ataque registrado sobre la carretera México-Nogales, a la altura del poblado de Guayparime, Guasave, siete agentes y uno de los detenidos perdieron la vida, el otro fue rescatado.
Según el fiscal del Estado, Marco Antonio Higuera, con la captura dos meses después en un hotel de Los Mochis de Carlos Fernando Dark Romero, uno de los miembros del grupo delictivo, se confirmó la identidad de Isidro Meza.
La escena se volvió a repetir el 15 de julio de 2011 cuando hombres armados atacaron a los escoltas del secretario de Seguridad Pública, Francisco Córdova.
En ese hecho, 12 escoltas fueron masacrados al no contar con el respaldo de la Dirección de Seguridad Pública de Guasave, cuyos mandos no respondieron a los llamados de apoyo para hacer frente al comando armado con fusiles.
La disputa más cruel por las zonas de cultivo y tráfico de marihuana y amapola, que arrojó un saldo de 32 muertos en cuatro días, inició en la zona serrana de Choix, la noche del 28 de abril de 2012, donde la violencia desplazó a 25 mil personas en los últimos cinco años.
Con el desplazamiento de una fuerza militar de 600 elementos y 200 policías de la Estatal Preventiva, se produjeron varios choques con células de ambos bandos, en uno de los enfrentamientos cuatro delincuentes que viajaban en tres patrullas y Hummer tipo militar clonadas fueron abatidos.
Sus familiares, radicados en Chihuahua, identificados como Leopoldo Vaca Espinoza, originario de Palomas; Ramón Ruperto Samaniego Rodríguez, de Navojoa, Sonora; Ignacio Boguel Izaguirre, de Navojoa, y Alfonso Chaparro Chávez, de Morelos, Chihuahua.
En la misma jornada violenta, varios hombres armados se atrincheraron en el hotel Macuria, ubicado por la calle Benito Juárez, en la sindicatura de Estación Bamoa, en Guasave, en donde por varios minutos repelieron a soldados.
Un total de 11 miembros de la agrupación de “El Chapo Isidro”, entre ellos un menor de 17 años, fueron abatidos, dos soldados fallecieron a causa de las lesiones.
Al líder agrícola y entonces candidato por el IV Distrito Electoral por el Movimiento Ciudadano Progresista, Ricardo Armenta, le tocó vivir de frente las escenas de un verdadero combate entre el Ejército y el grupo oculto en el hotel.
La violencia que se recrudeció en los municipios serranos generó un éxodo de mil 203 familias, sobre todo de Badiraguato, Choix, Mocorito, Culiacán, San Ignacio y Concordia.
El gobernador Mario López Valdez se vio obligado a adquirir vehículos Tiger, de fabricación israelita, dotados de blindaje para los policías y dotar a las unidades con fusiles.

Combatirlo, sea quien sea
Sobre la clasificación del grupo delictivo de “El Chapo Isidro” como un nuevo cártel, por parte de autoridades de Estados Unidos, el jefe del ejecutivo estatal indicó que independiente al rango que se le dio, su Gobierno está obligado a combatirlo.
Hizo ver que a diferencia del sexenio pasado, cuando en la ciudad de Los Mochis, grupos armados se paseaban por las calles y las autoridades recomendaban a sus policías acuartelarse, ahora los grupos elite y el Ejército les hacen frente.
En la reciente masacre de nueve personas, del 24 de diciembre, en la comunidad del Platanar de los Ontiveros, Concordia, el procurador de Justicia local, dijo que los hechos se vinculan a las disputas entre los cárteles del Pacífico y Los Beltrán Leyva, asociados con Los Zetas.
Los estudios de balística de este suceso vincularon algunas de las armas usadas por un grupo de 30 hombres con la emboscada registrada días antes contra elementos de la Policía Estatal Preventiva, en el poblado de San Marcos, donde dos agentes perdieron la vida.
Según la averiguación previa, el grupo armado que penetró a la comunidad del Platanar de los Ontiveros primero sacó de su hogar al esposo de la comisaria Francisca Gutiérrez Tirado, al cual concentró con otras personas en la cancha deportiva y los asesinaron.
El fiscal general explicó que los grupos rivales disponen de halcones en diversos puntos, puesto que se movieron minutos después de que el Ejército levantó su retén para responder a la destrucción de siembras de marihuana descubiertas.