EL UNIVERSAL
WASHINGTON.- El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, manifestó este martes su respaldo a la iniciativa presentada el lunes por un bloque de senadores demócratas y republicanos a favor de una reforma migratoria que contemple una vía a la ciudadanía para 11 millones de indocumentados que permanecen en las sombras.
Sin embargo, Obama advirtió que si esta propuesta fracasa en el Congreso su gobierno someterá su propia iniciativa de ley. “Si el Congreso es incapaz de actuar en tiempo y forma, yo enviaré mi propia propuesta para que sea votada de forma inmediata”, enfatizó Obama al sumarse a los esfuerzos y los apoyos que han sumado demócratas y republicanos en el Senado, pero sin dejar de ejercer presión a favor de una reforma migratoria.
“El tiempo ha llegado. Tenemos que actuar ya”, dijo Obama al aceptar que la nueva reforma migratoria deberá pasar por un eficaz control de la seguridad fronteriza, un mayor control en el sistema de verificación en la contratación para evitar el robo de identidades y el empleo de trabajadores no autorizados.
Además, se sumó a la propuesta delineada el lunes por demócratas y republicanos para que todos aquellos inmigrantes indocumentados que decidan acogerse al proceso de legalización, se registren y entreguen sus datos biométricos, superen un control de antecedentes criminales, paguen sus impuestos y una multa, además de aprender inglés.
“Esto quiere decir que no será un proceso rápido, pero será un proceso justo porque permitirá que millones que están en las sombras tengan la oportunidad de adquirir la residencia y posteriormente la ciudadanía”, enfatizó Obama.
Rodeado de simpatizantes y estudiantes en la escuela preparatoria De Sol, en Las Vegas, Obama dijo que “por primera vez en muchos años, republicanos y demócratas parecen listos para solucionar este problema de forma conjunta”, aludiendo al hecho de que el bloque encabezado por senadores como John McCain, Marco Rubio, Dick Durbin y Charles Schumer alcanzaron un principio de acuerdo que recoge muchos de los principios que él mismo defendió durante su campaña a la reelección.
Fuentes demócratas y republicanas en el Congreso coincidieron en señalar que si se desaprovecha la ventana de oportunidad que termina el verano próximo, la posibilidad de alcanzar nuevos acuerdos y hacer realidad una reforma migratoria podría tardar años en repetirse.