LIC. URBANO ROMERO QUIJADA



Los cambios de los tiempos y el fin del mismo

En una reunión con algunos amigos entre abogados y maestros manejamos la misma ética, unos somos más considerados y otros ambiciosos, creo que en estos tiempos tenemos que ayudar a muchos que realmente se encuentran en situaciones muy criticas, y un compañero mío de estos medios me decía que hiciera comentarios sobre la fascinación por el fin del mundo, tú conoces mucho de estas cosas has leído mucho, eres contador, abogado y maestro, yo le decía qué tiene que ver esto, es que nos agrada que nos platiques sobre el fin de la humanidad, mira yo no soy Dios, solamente Él sabrá cuando, pero en fin voy hacer ciertos comentarios sobre lo que he leído, libros muy antiguos ciertos o no ciertos. ¿Lo pone nervioso el futuro? Si es así, no somos los únicos.

Desde la antigüedad, los hombres han especulado sobre el porvenir, y muchos han llegado a la conclusión de que las perspectivas no son precisamente color de rosa. La posibilidad de que el mundo se acabe ha intrigado y ha fascinado a la gente por milenios. Tome como ejemplo las obras modernas de ficción historietas, programas de televisión, películas y libros, por centenares y millares tejen historias en torno a un Apocalipsis inminente.

Es como si hubiera un ejército inagotable de la fuerza lista para abalanzarse sobre la humanidad y asolarla; robots asesinos, monstruos de todo tipo, extraterrestres, zombis, fantasmas, dragones, simios, aves, ratas mutantes y avispas gigantescas. Claro difícilmente se tomará alguien en serio estos cuentos.

Sin embargo, hay otras historias y teorías que pone a la gente mucho más nerviosa y algunas de las cuales son consideradas científicas. Una de las profecías pronostica que la corteza terrestre sufrirá un desplazamiento masivo que provocará violencia y tsunamis, terremotos y explosiones volcánicas.

Otras sostienen que un día se producirá la perfecta alineación de todos los planetas, lo que intensificará los viejos solares y causará estragos en la tierra. Y otra postula que los polos magnéticos se invertirán repentinamente y hará que la radiación solar nos sacrifique a todos.

Es de pensar mucho en estas cosas, pero lo que estamos viendo los fenómenos de toda clase, estos son los mínimos principios. Estas teorías cautivan la imaginación colectiva, ¿y qué decir del gran sinnúmero de libros y sitios del internet que vaticinan el fin del mundo, aunque algunos hechos que se están presentando los consideran cierto; Una de las cosas que se dicen, es que un supuesto planeta llamado Nibiru (o planeta X) está en curso de colección con la Tierra y que supuestamente llegará posiblemente en estos tiempos; creer o no creer, pero con las cosas que estamos viendo y sucediendo, puede ser, pero no el fin del mundo, reacciones negativas que podrá tener el planeta; “creer o no creer”.

En otras teorías sin fundamento sean relacionados con las interpretaciones de un antiguo calendario maya, el cual según algunos, comentan, personajes muy preparados en estas cuestiones termina el solsticio del invierno del 2013, persuadidos por predicciones fatídicas como éstas y otras más, algunos han construido refugio en el patio de sus casas o han reservado a precios altísimos alojamiento en otros lugares comunales subterráneos.

Otros se han mudado a las montañas y se han hecho autosuficientes en la obtención de agua, electricidad y calefacción. “Creer o no creer”, es muy importante, considero que la iglesia católica a través de sus representantes “sacerdotes” hablen sobre estos temas a la humanidad de que podrá ser una realidad o un sueño, pero hay que entenderlo, el crecimiento poblacional en el mundo es verdaderamente asombroso, ha faltado educación en muchos aspectos. Desde luego, no falta quién no crea en nada de esto y desdeñe la idea de que el mundo se vaya acabar.

El mundo no puede acabarse, nuestro planeta tendrá sus repercusiones, y lo estamos viendo en estos tiempos, puede ser que seamos lastimados aquí en la Tierra en este año 2013, “puede ser”. Nuestro planeta ha tenido sus repercusiones, pero eso ha sido la irresponsabilidad de nosotros como seres humanos que no lo hemos sabido valorar, no hemos sabido conducirnos en todos los aspectos de la propia vida. No obstante sería un error concluir que el género humano no corre ningún peligro, o que sólo los ingenuos creen que el fin del mundo es algo más que ficción y fantasía.

Lo sabio sería preguntarse y de ser así, cómo y cuándo. Ser profundamente pesimista, los panoramas apocalípticos antes descritos tienen tres cosas en común; primero, sus frutos de la especulación humana y el historial de los hombres en lo que respecta adivinar el futuro, está muy lejos de ser perfecto. Segundo, en el caso de que hubiera sobrevivientes sería una cuestión de azar. Y tercero, los sobrevivientes tendrán que librar una dura batalla para seguir vivos.

En el mundo viviente hay un desorden totalmente en la humanidad por el poder, constantemente hay batallas entre países, y países, que quieren ser el único. Hay que tener en cuenta que nuestra población ha crecido tan rápidamente que ya nuestro planeta es imposible sostener todo ese peso, ¿no cree usted?