Miércoles, 30 de Enero de 2013 07:00
La Fundación de Apoyo Infantil ayuda a niños de las comunidades y colonias más vulnerables de la región
Por Francisco Minjares Galaviz
TRIBUNA
Llega el mediodía, los niños salen de la escuela. Miles de alumnos se dirigen a sus casas después de la jornada educativa. Las tareas, los juegos, la tarde y sus amigos les esperan. Habrá quienes lleguen y se sienten a una mesa servida, a ingerir los alimentos previamente preparados, sin embargo hay otros quienes llegarán a cocinar para ellos, para sus hermanos.
Este panorama es cada vez más común en Cajeme, cada vez se da más en las colonias del Municipio debido a que por las condiciones económicas que predominan en la región ambos padres se ven obligados a trabajar, o bien, porque las madres solteras deben llevar el sustento a la familia desde las fábricas u otros puntos laborales. Con esta situación, los hijos mayores, que en ocasiones no pasan de los 12 años de edad, se convierten en quienes cuidan a los menores, los alimentan y ven por ellos durante el transcurso del día. Se hacen los responsables de los pequeños del hogar y en la gran mayoría de los casos, son responsables y hacen todo cuanto está en su poder para brindar las mejores condiciones para sus hermanos.
Sin embargo, estos niños necesitan de una guía, de capacitación y alguien que les enseñe. Esto debido a que tener una responsabilidad de tal magnitud a edades tempranas pudiera traer complicaciones, sobre todo en una sociedad bombardeada por adicciones, violencia y otras problemáticas que se ven en la región.
Para ello hay fundaciones y organizaciones civiles que se encargan de brindar ayuda, pero sobre todo enseñar a los niños, jóvenes, adolescentes y padres de familia, de tal manera que los casos como los antes descritos, junto con miles de otros en diferentes partes del Municipio, no caigan víctimas de las drogas, el alcohol, violencia intrafamiliar, entre otros.
Brinda FAI programas para niños
Una de las organizaciones que se encarga de trabajar para combatir las adicciones, desnutrición, embarazos en adolescentes, además de enseñar cultura, educación y ayudar con el autoestima, es la Fundación de Apoyo Infantil de Sonora (FAI-Son), la cual desde hace más de 13 años se encarga por apoyar principalmente a los niños de las comunidades y colonias más vulnerables de la región y están en situaciones de desnutrición.
El director general de FAI-Son, Jorge Valenzuela Romero, detalló que son más de mil 800 niños con los que están trabajando de manera directa y con un registro actualmente, a quienes se les enseña a elaborar alimentos nutritivos, así como dulces en base de productos naturales como lo es la moringa, cacahuates, entre otros, que pueden comer ellos mismos o brindarles a los más pequeños.
Dijo que debido a que los padres en ocasiones trabajan hasta muy tarde, los niños deben prepararse ellos mismos sus alimentos, por ello es que a través de estos programas se les enseña a elaborar alimentos nutritivos y fáciles de preparar, con lo cual podrán tener una buena alimentación.
Guardianes de la salud también incluye un proyecto educativo para los niños, por medio del cual se enseña a los niños a prevenir desde temprana edad las adicciones, los embarazos en adolescentes y la violencia en las familias.
Combaten desnutrición con moringa
Uno de los principales programas con los cuales está trabajando FAI-Son es el de la moringa, el cual es utilizado para combatir la desnutrición en niños y adultos. Para ello se tiene en la fundación más de cinco mil árboles plantados, los cuales son constantemente podados para elaborar cápsulas naturales.
De igual manera se entregaron plantas a algunas comunidades para que también las pudieran plantar en sus propios patios.
Trabajan con adultos y jóvenes
Una parte fundamental de la sociedad y para el desarrollo de los niños son los jóvenes y adultos, por ello es que FAI-Son también tiene programas enfocados a trabajar con ellos en materia de prevención de violencia, drogadicción, embarazos prematuros, pandillerismo, entre otros.
“Las comunidades siempre nos están pidiendo apoyo en trabajo de prevención con los jóvenes y los niños en violencia, drogadicción, problemas callejeros y buscamos hacer todo lo que podamos”, aseveró Valenzuela Romero.
También se dan pláticas en materia de derechos humanos, elaboración de productos caseros, huertos de traspatio, micro empresas, entre otros, de tal manera que las familias no tengan que irse a otras entidades o incluso dejar sus comunidades para irse hacia la ciudad, ya que la idea es que tengan sus fuentes de empleo y alimentos ahí mismo.