Lunes, 04 de Febrero de 2013 07:00
Por Gonzalo Soto
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- En 2012, el saldo de la deuda pública sumó 5 billones 352 mil 794 millones, equivalente a 32.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), casi el doble que se registró al inicio del pasado sexenio cuando alcanzó 18.4 por ciento.
Pese al incremento, según información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en su último informe de finanzas, la deuda de México es una de las más bajas de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
El nivel de la deuda registrada, explicó la dependencia, todavía está por debajo de lo que registran los países avanzados, principalmente en Europa donde es superior a 70% del PIB.
Por ejemplo, la deuda pública bruta de España es de 93.8% de su PIB, mientras que la de Francia es de 105 por ciento, Italia de 127% y la de Estados Unidos, de 109 por ciento.
A pesar de esto, es notable el incremento del endeudamiento del Gobierno mexicano en los últimos seis años.
Esto se observa principalmente en la deuda interna, que pasó de 13.6% en 2006 a 23% del PIB el año pasado, principalmente por la política de sustitución de pasivos que adoptó el Gobierno Federal, al reducir deuda externa en favor de mayores colocaciones en mercados.
Para cumplir con los compromisos de la deuda interna, en 2013 se destinarán 886 mil 41 millones de pesos a las amortizaciones.
De este monto 94.9% será destinado para cubrir las amortizaciones de colocaciones de valores en los mercados nacionales.
Actualmente la deuda externa de México es de aproximadamente 9.6% del PIB, según datos de SHCP.
Para Marco Cancino, director general de Inteligencia Pública, la deuda del Gobierno Federal no representa un riesgo para la macroeconomía, pues como porcentaje del PIB es baja.
Sin embargo, el ritmo con el que crecen los pasivos podría convertirse en un problema financiero en el mediano plazo.
Explicó que una ventaja es que la mayor parte de la deuda es interna y eso la hace más manejable.