Martes, 05 de Febrero de 2013 07:00
Organizaciones civiles buscan gravarlos; la industria se defiende
Por Paloma Villanueva
AGENCIA REFORMA
Se ha desarrollado en el País una discusión respecto a la relación entre el consumo de refresco y la dupla obesidad-diabetes, por lo que se ha propuesto establecer un gravamen del 20% a estas bebidas para desincentivar su consumo.
Los actores interesados han echado mano de las más variadas estrategias para defender sus posturas; la Alianza por la Salud Alimentaria llevó a Cofepris la botarga de un oso polar con diálisis y un pie afectado por la diabetes y lanzó una campaña con fotografías de personas ciegas o con amputaciones en anuncios espectaculares.
La industria refresquera, por su lado, ha publicado desplegados en los periódicos y ha iniciado campañas en radio para defender su negocio.
Las organizaciones no gubernamentales que conforman la Alianza por la Salud Alimentaria afirman que los refrescos son la causa principal de la epidemia de obesidad y diabetes entre los mexicanos, calculan que un refresco de 600 mililitros contiene el equivalente a 12 cucharadas de azúcar añadida y afirman que para los niños, consumir un refresco al día significa aumentar el riesgo de padecer diabetes en 60 por ciento.
La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas y el Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo argumentan que no hay evidencia científica que demuestre que el consumo de refresco es la causa del sobrepeso y la obesidad en México y que un impuesto provocaría la pérdida de 120 mil empleos.
El 11 de diciembre, fue presentada en el senado la iniciativa para adicionar un impuesto del 20% al refresco y que prevé reducir hasta en 26% la ingesta diaria de estas bebidas azucaradas.
“El gravamen ayudaría a reducir en 12% la prevalencia de diabetes en el País, así como disminuir 26% los costos de nuevos casos en los próximos 10 años, eso reduciría el costo directo de la atención médica de enfermedades relacionadas con la obesidad de 42 mil millones de pesos que se gastan actualmente a 35 mil millones”, aseguró en tribuna la senadora Marcela Torres Peimbert, quien presentó la iniciativa.
El promedio de consumo de refresco en México es de 163.3 litros por persona al año, lo que equivale a un gasto total de 146 mil 317 millones de pesos anuales e independientemente de su aprobación, el impuesto no se incluirá en el paquete fiscal 2013 porque no se presentó a tiempo para ser considerado en la discusión del Presupuesto de Ingresos de este año.