Miércoles, 06 de Febrero de 2013 07:00
Por Irene Savio
AGENCIA REFORMA
ROMA.- En los últimos tres años, el Vaticano ha recibido un total de mil 800 denuncias de abusos sexuales a menores cometidos por sacerdotes (600 por año).
La cifra fue otorgada ayer por Robert Oliver, fiscal de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el organismo de la Iglesia católica que se encarga de estos casos.
Según el prelado, la mayoría de las víctimas sufrieron esos abusos entre 1965 y 1985, y el año en el que más denuncias hubo fue 2004, cuando se llegó a 800.
Oliver se expresó así al margen de un breve encuentro realizado en Roma a un año de que la Iglesia organizara el primer simposio para crear un sistema para evitar abusos.
En el marco del mismo, los organizadores explicaron que tres cuartas partes de las conferencias episcopales ya enviaron sus guías antipederastia, como pidió el Papa Benedicto XVI.
Las que no lo han hecho todavía son las africanas.
“Este era uno de los objetivos principales y en parte se ha cumplido”, dijo a Reforma el padre jesuita Hans Zollner, psicólogo y profesor en la universidad Gregoriana de Roma.
Oliver precisó que las diócesis deben colaborar de forma obligatoria con las autoridades civiles, como han pedido las asociaciones de víctimas.
Según fuentes de la Universidad Gregoriana, ya se puso también en marcha un curso de formación a distancia para sacerdotes destinado a impartir nociones sobre cómo combatir la pederasta dentro de la Iglesia. En los países de habla hispana empezará en marzo.
Los casos de pederastia le han costado a la Iglesia al menos 2 mil millones de dólares, según los expertos estadounidenses Michael Bemi y Patricia Neal.