Jueves, 07 de Febrero de 2013 07:00
Gaspar Navarro Ruiz
Recomienda el Gobierno a no salir de noche
Al fin un alto funcionario estatal se dio cuenta de la grave situación de inseguridad que azota a nuestra Entidad, al recomendar a los turistas y ciudadanos a no salir solos de noche para evitar ser parte del índice delictivo en la pomposamente auto denominada por el Gobierno como la “frontera más segura del País”.
El comisionado de Fomento al Turismo, Javier Tapia Camou, puso el dedo en la llaga del Nuevo Sonora al declarar que ante los hechos violentos que se han registrado en la capital sonorense es recomendable si van a salir de noche que lo hagan en grupos, sobre todo si son turistas que están de visita por la Serie del Caribe.
Luego de que en varias colonias fueron encontrados restos de una persona descuartizada, y que en la comunidad de Estación Zamora, ubicada a unos cuantos kilómetros de Hermosillo, se hallara a un hombre sin vida con quemaduras en el cien por ciento de su cuerpo, ningún funcionario estatal de Seguridad Pública lanzó la alerta preventiva a la ciudadanía para no espantar a un más a los visitantes nacionales y extranjeros que están por la Serie del Caribe.
Descuartizados, chamuscados, ejecutados en colonias, altos índices de robos, protestas callejeras de los ciudadanos y de camioneros contra el mal gobierno, son el PAN de cada día en Hermosillo, por lo que nuestros visitantes han de estar con los “pelos de punta”.
Por lo anterior, es razonable y prudente el exhorto del funcionario de Turismo a los visitantes a que si quieren salvar el pellejo y la cartera que no salgan de noche, y si es posible ni de día porque pueden ser víctimas de un asalto, algún fuego cruzado de los narcos, o de un bloqueo vial de manifestantes camioneros o del grupo de “Malnacidos” de “No Más Impuestos”.
De hecho, los turistas ya fueron víctimas desde su llegada al ser presa de los revendedores de boletos de la Serie del Caribe, quienes revenden las entradas y hasta las salidas a precios estratosféricos, como si en lugar de entrar al nuevo estadio a presenciar los juegos de mediana calidad fueran a subir a un transbordador para ir al espacio sideral.
Tiene razón el gobernador Padrés al considerar que la Serie del Caribe fue un negociazo al recibir Hermosillo ingresos por 20 millones de dólares en sólo una semana, quedando algunos de esos milloncejos en los bolsillos de fanáticos del dinero del Nuevo Sonora, pues en la reventa de boletos en el estadio y la colocación de pantallas gigantes con venta de alcohol en el estadio viejo estuvieron metidos en el ajo desde el comité organizador de la Serie del Caribe hasta las sanguijuelas del Nuevo Sonora.
Y son tan buenos los ingresos por espectáculos deportivos que los del Gobierno Estatal deberían de dedicarse a organizar series deportivas o las Fiestas del Caballo, o del Perro que generan divisas al instante, no como los viajes comerciales al extranjero porque sólo provocan costosos gastos y sólo traen promesas de inversión, como la pasada gira a Cincinnati donde dicen que amarraron una inversión de diez millones de dólares que generará 250 empleos, lo cual no es nada, pues esos milloncejos se los gastan sólo en viáticos del séquito del Señor y turbosina. Y los 250 empleos los genera la instalación de un circo balín con perros amaestrados y sin tigre agresor.
El caso es que “el horno no está para bollos” en Sonora, y aun así organizaron la Serie del Caribe Cooler. Los puertorriqueños, venezolanos y dominicanos que nos visitan no están acostumbrados en sus países a desayunar con la noticia de que encontraron a una persona descuartizada y regadas sus partes en bolsas en varias colonias. O que a un domador se lo comió un tigre Toño en un circo o que hallaron a un cristiano bien quemado a unos cuantos kilómetros de la capirucha. Los de Puerto Rico son pura vida bailando al son de Ricky Martín, y los venezolanos embelesados con la belleza de sus mujeres que son candidatas naturales a Miss Universo, viven atentos a los capítulos de sus telenovelas, sin preocupaciones por vivir en la abundancia petrolera, siendo la única preocupación en estos momentos la salud del presidente Hugo Chávez.
En cuanto a República Dominicana, dicen los que saben que en el 2011, los homicidios asociados al narcotráfico sumaron alrededor de 159, lo cual no es nada comparado con las cifras de criminalidad de Hermosillo, Nogales o Cajeme. Por ello los isleños también son felices y viven en carnaval todo el año meneándose al ritmo del merengue y bachata, y saltan y bailan con las figuras femeninas denominadas “Robalagallina”.
Dicen los malosos que en Sonora, los del Gobierno son parecidos a los antillanos dominicanos pues viven en un sexenio de carnaval, bailando con los personajes exóticos “Roba la aguina”, por aquello del trasvase ilegal de agua con el acueducto de El Novillo. Ahh, raza.
Y mientras los narcos tiran los cuerpos descuartizados en los barrios, los cuerpos policíacos municipales, estatales y federales se dedican a proteger el nuevo Estadio de Beisbol y a amedrentar y asustar a ciudadanos inocentes que protestan por los altos impuestos.
Sobre lo anterior, un lector de nombre Gabriel Gallegos, nos envía un comentario donde cuestiona la participación de la Policía Federal en la represión de manifestantes del grupo “No Más Impuestos”.
El comentario es el siguiente: “¿Porqué a una orden del gobernador asisten al unísono todas las fuerzas policiales de los tres niveles, y para una orden de un juez federal en el caso del Acueducto no mandaron nada o casi nada ? Lo qué llama la atención, es que ya no está Calderón, y de todos modos fueron los federales de Peña Nieto”.
Y tiene razón el señor Gallegos, no sabemos qué pitos tocan los policías federales en problemas domésticos generados por la soberbia oficial. Y en ese sentido, pues ¿A quién le va Peña Nieto?.
EN OTRAS COSAS, llamó la atención la presencia del ex gobernador Eduardo Bours Castelo, en el Nuevo Estadio de Beisbol, pasando la prueba del añejo entre los fanáticos beisboleros, algunos de los cuales hasta le solicitaron tomarse la foto del recuerdo con el ex mandatario estatal, situación que refleja el aprecio de los sonorenses al cajemense luego de que terminó su mandato, lo cual no pueden presumir ni los funcionarios estatales que están a mitad del sexenio y ya son repudiados por la sociedad.
Dicen que en el CESUES hubo hasta abucheos para un muuuuuy alto funcionario estatal. No los quieren ni es las instituciones públicas. Es el colmo.
(
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
)