Por Benito Jiménez
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Armando Romero, jefe de la brigada de rescate canino del Departamento de Bomberos de Ecatepec, arribó a las ocho de la noche del 31 de enero al edificio B2 de PEMEX, ubicado en Marina Nacional.
Para que la urgencia haya llegado a su oficina, es que la emergencia era mayor.
“Pensábamos lo peor, tenemos ese sentido, pero nunca pensamos que fuera tan impactante”, recuerda.
“Al inicio vimos desorganización y hasta los 15 minutos se retoma el control y se comienzan a organizar grupos de emergencias”, detalla el rescatista.
“Llego con mis perros, pero también había desorganización abajo en la parte colapsada. Había caos con la gente que también trabajaba con perros, se les invitó a hacer un puesto de mando y tratar de organizar la búsqueda”.
Entre gritos, polvo y dolor de los heridos, Romero afirma que trabajó con “Nisha”, una perra labrador que es su binomio canino, para el rescate de víctimas.
Romero es un veterano del rescate. Luego del terremoto del 85 se profesionalizó en la protección civil. Ha logrado colaborar en 13 incidentes. Todo, a través de una metodología basada en un soporte científico.
El rescatista, quien ha sido asesorado por la Escuela Mexicana de Perros de Búsqueda y Rescate y la Scuola Provinciale Cani da Ricerca e Catástrofe, de la ciudad de Trento, Italia, fue reconocido por el Presidente Enrique Peña Nieto por su valor en las tareas de recuperación de víctimas.
Alberto Maya Montoya, del cuerpo de Bomberos de PEMEX, también fue homenajeado.
“Me disloqué el brazo derecho, me pusieron una férula y aún con eso continué en los trabajos de búsqueda y rescate. Estoy seguro de que se salvaron muchas vidas”, afirmó el vulcano.