También ejido Buenos Aires paró excavación de gran zanja que afectaba sus tierras; CEDES se autorizó a sí mismo para afectar el entorno

Por Carlos Razcón Valenzuela

LA VOZ DEL PUERTO

GUAYMAS.- La clausura total temporal de diversas obras y actividades que la Comisión Estatal de Desarrollo Sustentable del Estado de Sonora (CEDES) desarrollaba --sin permisos y en tierra ajena-- en estero “El Soldado”, confirmó el delegado en Sonora de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), Alan Francisco Munro López.

Mediante oficio PFPA-32.7-8C.17,4-2C.28.2-0032/13, el funcionario federal notificó a la Asociación Civil Guaymas Tu Puerto --presentó la primer denuncia contra CEDES-- diversas actuaciones que personal de inspección y vigilancia adscritos a esa dependencia verificó en el lugar.

Ese mismo día, último de Enero pasado, PROFEPA colocó los sellos de clausura, mientras que su Subdelegación Jurídica instauró procedimiento administrativo por presuntas irregularidades encontradas durante la inspección en aquella área natural protegida.

Por parte de CEDES atendió la diligencia Francisco Javier Hernández, “Titular de la Unidad de Enlace y Asuntos Jurídicos”, quien dijo que unos trabajos --dos tirolesas, una palapa, caseta para cobro de entradas al paradisíaco lugar, etcétera-- los habían parado por falta de dinero, mientras que excavación de gran zanja de casi dos kilómetros y medio la paralizó el ejido “Buenos Aires”.

Es que, CEDES, pretendió conducir energía eléctrica desde el boulevard “Manlio Fabio Beltrones Rivera” hasta un centro de visitantes en construcción frente a estero “El Soldado”; sin embargo, pasó sobre tierras ejidales sin solicitarle permiso a las autoridades del “Buenos Aires”.

Al ser requerido por las autorizaciones con que cuenta para las obras y actividades realizadas en estero El Soldado”, el representante de la dependencia estatal dijo que están en trámite, aunque exhibió DS-SG-UGA--0498-11 de fecha 30 de Mayo del 2011, donde se les eximen de la autorización en materia de impacto ambiental.

Es decir, CEDES autoriza a CEDES para que realice diversas obras, sin considerar el daño ecológico a esa área natural protegida y consiguiente afectación irreversible a flora y fauna nativas --algunas endémicas-- de la región.

Sin que ello resulte oficial, trascendió que una clausura total temporal conlleva un plazo no menor a seis años, sin menoscabo de que en el procedimiento administrativo se confirme el paro definitivo de aquellas obras.

Mención aparte merecerían las inevitables sanciones económicas que, en materia de daño ecológico, generalmente son multimillonarias.