Domingo, 10 de Febrero de 2013 07:00
Y es que sus efectos no sólo son emocionales, sino también físicos.
Por Natalia Vitela
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- El desamor sí duele. Literalmente.
Y es que sus efectos no sólo son emocionales, sino también físicos.
Por ejemplo, hay quienes sienten que están al borde de un ataque cardiaco, pues les cuesta trabajo respirar y experimentan una gran opresión en el pecho.
Esto se debe a que hay partes del cerebro que se activan y transforman la emoción dolorosa en dolor físico, explica el neurofisiólogo Eduardo Calixto.
“La intensidad del dolor es similar a una fractura de hueso”, afirma el especialista del Instituto Nacional de Psiquiatría.
Sofía Rivera, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, agrega que los rompimientos también pueden desencadenar dermatitis, gastritis y colitis.