No conviene prolongar demasiado la falta de un consejero indicó Lorenzo Córdova

Por Leslie Gómez

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- La salida del consejero electoral Sergio García Ramírez del IFE abre la posibilidad de que nuevamente puedan darse empates en las discusiones del Consejo General del organismo autónomo.

El consejero electoral Lorenzo Córdova opinó que no se trata de una situación grave, pero que conviene no prolongar demasiado.

Detalló que ante la posibilidad del empate, existen cauces institucionales que ofrecen alternativas.

“No es que la institución se bloquee, el propio reglamento de sesiones del consejo general dice que las decisiones tienen que volver a someterse en una segunda ronda y si el empate perdura, se tienen que retirar hasta que el Consejo esté totalmente integrado”, precisó Córdova.

Aseguró que se trata de un escenario temporal, que genera una responsabilidad mayor a quienes se quedan integrando el Consejo General.

Sin García Ramírez, los consejeros tendrán que intentar conciliar opiniones para evitar el empate.

“Siempre que un órgano no esté integrado en su totalidad es un asunto delicado, no lo calificaría como grave. Es una cuestión de tiempos, pero lo primero, el consenso, los perfiles son sumamente fundamentales y prioritarios”, aseveró Córdova.

Los funcionarios electorales analizarán este tema el próximo martes en la mesa de consejeros, donde deberán lograr consensos para ajustar las comisiones y decidir quién encabezará las que presidía Sergio García Ramírez: la de Servicio Profesional Electoral, y la de Quejas y Denuncias.

Hasta ahora existe una propuesta para que el consejero Marco Antonio Baños presida la Comisión de Servicio Profesional Electoral.

En cuanto a la de Quejas y Denuncias, Baños, Alfredo Figueroa, Francisco Guerrero y Benito Nacif ya presidieron dicha comisión, por lo que sólo podría quedar entre Macarita Elizondo, María Marván y Lorenzo Córdova, quien ya preside la Comisión de Prerrogativas y Partidos y el Comité de Radio y Televisión.

García Ramírez -cuyo voto en el caso Monex generó polémica por su cercanía con la familia Fraga, relacionada con el esquema de financiamiento utilizado por el PRI a través de los monederos electrónicos- dejó desde este viernes las instalaciones del IFE.

El próximo 20 de febrero el Consejo General sesionará “mocho” por primera vez.