Lunes, 11 de Febrero de 2013 07:00
Cada vez son diagnosticados más casos de este grave padecimiento entre la población
Por Antonio Aragón Valenzuela
TRIBUNA
La hepatitis tipo ‘C’, es un virus que se transmite por sangre contaminada, la cual es una de las causas más frecuentes de enfermedad hepática crónica, que desarrolla cirrosis y cáncer de hígado, padecimientos que siguen ocupando una de las tres primeras causas de muerte en el País.
Este virus desde que se aloja en el organismo, aparecen los primeros síntomas como cansancio, pérdida de apetito, hinchazón en piernas y abdomen y hemorragia en nariz y encías.
En el Municipio de Cajeme, los problemas de cirrosis han ido a la alza, pues con frecuencia se han estado detectando casos positivos, derivado también por el excesivo consumo de alcohol.
Lo más grave, es que este padecimiento está afectando de manera directa a personas en edad productiva.
El encargado del área de urgencias del Hospital General de Ciudad Obregón, doctor Arturo Segura Gortárez, dijo que con frecuencia se han estado detectando casos de cirrosis, cuyos pacientes han tenido que ser hospitalizados.
La anormalidad principal de la cirrosis hepática es la presencia de fibrosis, que consiste en el depósito de fibras de colágeno en el hígado, para que se pueda hacer el diagnóstico anatomopatológico de cirrosis, este acumulo de fibras a de eliminar nódulos, es decir, a de aislar áreas de tejido hepático.
La fibrosis forma algo parecido a un a red tridimensional dentro del hígado.
Principales causas
de cirrosis
Las principales causas que ocasionan esta enfermedad es el consumo excesivo de alcohol, pero también la ocasiona el virus de la hepatitis “C”, pero también la infección crónica mixta por el virus de la hepatitis B y D.
Son enfermedades colestásicas crónicas, que afectan a la producción o a la salida de la bilis del hígado.
Inflamación hepática
La inflamación hepática es el proceso básico por el que el hígado responde al daño, cualquiera que sea éste, Mediante este proceso, el tejido hepático es capaz de reconocer el daño y si es posible repararlo.
Si la reparación no es posible, entonces destruirá el tejido dañado. En condiciones normales, este tipo de respuesta restaura la estructura y la función original y mantener la homeostasis tisular, pero a veces la lesión es demasiado intensa o persistente, y el propio proceso inflamatorio compromete la integridad estructural a través de procesos como la fibrosis, con posterior esclerosis.
Precisó que la persona con cirrosis debe de tener mucho cuidado, pues es un proceso que puede complicarse, inclusive puede llevar a la muerte de la persona.
En población n adulta, la cirrosis pasó de ser de las primeras causas de muerte, y es que un por ciento importante de las defunciones se deben a este virus.
hepatitis ‘C’
En cuanto a la hepatitis tipo “C”, el encargado de urgencia de dicha institución, mencionó que este se da por trasfusión de sangre, pero en la actualidad difícilmente puede ocurrir, pues existe un control muy estricto y “filtros” en los diversos bancos de sangre.
Hay más probabilidades que las personas que utilicen alguna jeringa contaminada a la hora de inyectarse alguna se pueda infectar.
En la actualidad se viene practicando una prueba conocida como de Elisa a fin de detectar la presencia del virus.
Tratamiento
Los pacientes al ser detectados con esta patología, inmediatamente reciben tratamiento para su curación.
Se dijo que es de vital importancia realizar un diagnóstico de hepatitis antes de que el virus cause daño irreversible en el hígado, como cirrosis o cáncer.
En el caso de los pacientes jóvenes sin problemas de obesidad o sobrepeso y que no ingieren bebidas alcohólicas, el tratamiento ofrece una sobre vida del 80 por ciento.
No acatan disposiciones
Segura Gortárez, expuso que los pacientes que llegan al hospital con problemas de cirrosis, se les orienta y se les informa que no deben de beber más una gota de alcohol, mas sin embargo, este es un problema difícil de erradicar, toda vez que la persona vuelve a recaer al continuar bebiendo alcohol.
Cuando el problema se vuelve crónico, difícilmente se puede hacer algo por el paciente y éste tiende a fallecer en poco tiempo.
Además, se les informa a las familiares, que deben de tener mayor cuidado con este tipo de pacientes, pero no se les puede estar vigilando durante las 24 horas para que no beban.
Las autoridades de Salud hacen lo que pueden en este tipo de situaciones, pero es difícil avanzar cuando no hay interés de las partes involucradas.