Por Jessika Becerra
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- La urgencia de los tarjetahabientes de retirar efectivo cuando están de vacaciones, en una emergencia o en momentos de esparcimiento, podría llevar a pagar una comisión hasta de 40 pesos.
Según el registro de comisiones del Banco de México, retirar dinero de un cajero que no es del banco emisor de la tarjeta, va de 10 y hasta 40 pesos, dependiendo de la institución y hasta clasificación del cajero.
En mayo de 2010 entraron en vigor disposiciones en el Banco de México que permitieron a los bancos establecer comisiones diferenciadas en sus cajeros para los no clientes, con base a la ubicación de estos aparatos, especialmente en zonas donde hay pocos o ningún banco.
Multiva cobra 40 pesos por retirar dinero de sus cajeros ubicados en centros turísticos y centros nocturnos. Bansi, 30 pesos cuando su cajero está instalado en aeropuertos, gasolineras o farmacias.
BBVA Bancomer, que tiene una de las redes más grandes en el País, cobra según la complejidad de su cajero. Tiene 2 mil 459 cajeros de baja complejidad donde cobra 19.5 pesos; mil cajeros de mediana complejidad con 25 pesos; y 4 mil 507 cajeros de alta complejidad con 28 pesos.
Banamex aplica 25 pesos en cualquier ubicación, región o negocio.
Banorte, desde el 28 de enero cobra 22.5 pesos en 5 mil cajeros, pero en mil 383 considerados de alto riesgo la tarifa es 30 pesos.
Luis Fabre, vicepresidente técnico de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), declaró que estas comisiones deben bajar en función del objetivo que se propuso en la regla, que es la asociación entre bancos.
“La idea que generó el cambio en las reglas de comisiones, fue que los bancos que tienen pocos cajeros automáticos se asociaran con los grandes con la intención de que sus clientes no requieran ir a cajeros RED y asumir los costos que implica”, señaló.
“Falta desarrollar el tema de infraestructura para que los bancos se asocien para responder a sus clientes con menores costos y no obligarlos a que vayan a un banco distinto al propio”, comentó.
El analista destacó que aunque los cobros son muy altos, la ventaja respecto a lo que existía antes de 2010, es que en cada cajero debe desplegarse la comisión antes de que el usuario la autorice.
Expuso que las comisiones varían, desde 10 a 40 pesos, en función de los gastos inherentes al efectivo y a los costos que esos cajeros tienen para la banca, pues no es lo mismo tenerlo en un centro comercial que en un lugar a pie de calle.
Sin embargo, agregó Fabre, el tarjetahabiente de crédito tiene la facultad de operar en un cajero que no le cobre comisión, e incluso en aquellos lugares donde hay mayor densidad de población, siempre hay más de una opción.