El 28 de febrero será el último día de su labor frente a la Iglesia Católica

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MADRID.- Líderes políticos y religiosos de todo el mundo expresaron ayer su respeto, pesar y sorpresa por la decisión del Papa Benedicto XVI de renunciar, a partir del 28 de febrero próximo, por falta de vigor para guiar a la Iglesia Católica.

Desde el interior del Vaticano, países vecinos de Europa, como Alemania, Francia, Reino Unido, Irlanda y Portugal, hasta naciones lejanas como Australia, Filipinas, Nigeria y Sudáfrica o no católicas como Israel, expresaron su sorpresa al inesperado anuncio papal.

El Papa Benedicto XVI, de 85 años de edad, anunció este lunes su decisión de renunciar a su pontificado a partir del próximo 28 de febrero por su “edad avanzada “ y por sentir que ya no cuenta con fortaleza para seguir en el cargo.

“Tras haber examinado repetidamente mi conciencia delante de Dios, he llegado a la certeza de que mi fortaleza, debido a una edad avanzada, ya no es adecuada para el ejercicio del Ministerio Petriano”, destacó Benedicto XVI.

En su natal Alemania, la Canciller Angela Merkel expresó el “máximo respeto” a la “difícil” decisión del Papa Benedicto XVI, a quien calificó como uno de los pensadores religiosos más importantes de nuestro tiempo”.

El Presidente francés, Francois Hollande, consideró la decisión de respetable, mientras que el primer ministro británico David Cameron, destacó la incansable labor de Benedicto XVI para reforzar las relaciones entre Reino Unido y la Santa Sede.

El Mandatario italiano, Giorgio Napolitano, por su parte, consideró que el Sumo Pontífice había mostrado “un extraordinario valor y coraje”, al tomar esta difícil decisión de seguir al frente de la Iglesia Católica.

El Patriarca de Lisboa, José Policarpo, calificó su renuncia del Papa Benedicto XVI como un “acto valiente”, que servirá para introducir en la Iglesia Católica “un ritmo nuevo”.

El Primer Ministro irlandés, el conservador Enda Kenny, aseguró por su parte que la decisión del Papa es una muestra del “profundo sentido del deber” que Joseph Aloisius Ratzinger con la Iglesia Católica.

La Conferencia Episcopal de Bélgica, por su parte, afirmó que no se ha sorprendido con la renuncia del Papa Benedicto XVI, de quien destacó el ‘espíritu brillante y el corazón humilde’.

‘(La renuncia) no es una sorpresa porque Benedicto XVI había afirmado que renunciaría cuando no se encontrase más en condición de ejercer sus funciones y en octubre le hemos podido ver bastante debilitado’, dijo André Joseph Léonard, jefe de la Iglesia Católica belga.

El patria, Wojciech Polak, secretario del Episcopado polaco, también se manifestó sorprendido por la renuncia papal, “Es una gran sorpresa para todos nosotros”, dijo.

En tanto en Filipinas, donde la población es mayoritariamente católica, un portavoz de Presidente, Benigno Aquino expresó simpatía al Sumo Pontífice por su renuncia, mientras que la Primera Ministra de Australia, Julia Gillard elogió su humildad ante tal decisión.

De otras religiones del mundo, el gran rabino de Israel Ashkenazi Yona Metzger se mostró respetuoso a la decisión del Papa y elogió sus esfuerzos para mejorar los lazos entre el judaísmo y el cristianismo, ya que ayudó a reducir el antisemitismo en el mundo.

En tanto, Justin Welby, el nuevo arzobispo de Canterbury, líder de los anglicanos del mundo, dijo que entendía la decisión del Sumo Pontífice de renunciar debido a su falta de fortaleza.

Un portavoz del Departamento de Asuntos Exteriores de la Iglesia Ortodoxa rusa dijo que respetaba la decisión de Benedicto XVI y aseguró que los ortodoxos no anticipan ningún cambio importante, como consecuencia de la renuncia del Papa.

En Angola, País que visitó el Papa en 2009, Siona Casimiro, redactor en jefe del periódico católico O Apostolado, dijo que la decisión podría “encender el debate sobre la posibilidad de introducir un límite de edad” del Papa.

En Sudáfrica, donde la Iglesia Católica sigue creciendo, y Nigeria, los católicos expresaron su beneplácito por el retiro de Benedicto XVI como máximo líder de la Iglesia de Pedro, ya que con ello se abre la posibilidad para que el próximo Papa sea de raza negra.