Jueves, 14 de Febrero de 2013 07:00
Staff
AGENCIA REFORMA
LOS ÁNGELES.- Mientras el alcalde de Los Ángeles afirma que la ciudad “ya respira” por la presunta muerte del ex agente multihomicida Christopher Dorner, la Policía reiteró que no se ha comprobado el fallecimiento del prófugo. Lo que se tiene hasta el momento es el hallazgo de un cadáver calcinado en una cabaña, y una cartera con una licencia a nombre del delincuente, según la versión de un funcionario.
No obstante, las autoridades han advertido que sólo los forenses determinarán si el cuerpo encontrado pertenece a Dorner.
Aparentemente el ex policía, acusado de cuatro asesinatos y buscado por distintas corporaciones hasta en la frontera con México, estaba refugiado en una cabaña de vacaciones cerca de Big Bear en las montañas de San Bernardino.
De acuerdo con algunos reportes, el ex policía amordazó a dos empleadas de limpieza que entraron a la cabaña donde estaba atrincherado y luego les robó su camioneta. No obstante, una de ellas logró escapar y llamó al 911 para denunciarlo.
Aparentemente así fue como las autoridades ubicaron su escondite.
La búsqueda concluyó ayer cuando un hombre que las autoridades piensan era Dorner salió del escondite, se robó dos autos, se atrincheró en otra cabaña y montó una resistencia final en una intensa balacera en la que mató a un policía e hirió a otro antes de que el lugar fuera envuelto en llamas.
Dorner nunca salió de las ruinas. Horas más tarde un cadáver calcinado fue descubierto en el sótano de la cabaña incendiada, además de una cartera y artículos personales, incluida una licencia de conducir de California con el nombre de Christopher Dorner, explicó un funcionario enterado de la investigación y que solicitó el anonimato porque la pesquisa está en marcha.