Sábado, 16 de Febrero de 2013 07:00
Las autoridades preparan un paquete regulatorio contra la empresa CLARO propiedad del mexicano
Por Rafael Croda, corresponsal
EL UNIVERSAL
BOGOTÁ.- Las autoridades colombianas están preocupadas y bajo presión política por la alta concentración que ejerce Claro, empresa del mexicano Carlos Slim, en el mercado de telecomunicaciones móviles –el cual domina en más de dos terceras partes—, y preparan un paquete regulatorio que tiene como única destinataria a esa compañía.
“Aplicaremos un conjunto de medidas que buscan que en el corto plazo haya una distribución más competitiva del mercado”, dijo a El Universal el director ejecutivo de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), Carlos Pablo Márquez.
El nuevo paquete regulatorio obligará a Claro a reducir las tarifas de interconexión que pagan otros operadores por ingresar a su red, y a permitir a sus competidores el uso del “roaming” nacional, incluso en donde estos carezcan de infraestructura. También se le aplicarán descuentos por llamadas caídas, sanciones por deficiencias en el servicio y, de manera paralela, se restringirá su participación en la subasta de espectro para telefonía de cuarta generación (4G) este año.
De acuerdo con Márquez, cuya entidad promueve la competencia en el sector y aplicar regulaciones para que ello ocurra, este paquete busca un triple efecto: equilibrar el mercado, proteger más los derechos de los usuarios y mejorar la calidad del servicio. Quieren evitar mercado a la mexicana.
De acuerdo con Márquez, una preocupación del Gobierno de su País es evitar “que nuestra estructura de mercado se vuelva como la mexicana”.
“Nuestra estructura de mercado indica que hay un operador (Claro) que concentra 61% de clientes y 80% del tráfico (de llamadas por celular), algo similar a lo que ocurre en México, y esa situación nos preocupa”, asegura.
Claro concentra 61.5% de los 48.6 millones de suscriptores de telefonía celular en Colombia y 80% del tráfico de llamadas. La española Movistar —dominante en Perú y Chile— tiene 24.7% de líneas celulares en el mercado local, seguida de Tigo, de la europea Millicom, con 13%, y las colombianas Uff (0.6%) y UNE (0.2%).
En 2009, la CRC decretó en una resolución que Claro ejerce una “posición dominante” en las comunicaciones móviles colombianas, lo que le permite fijar condiciones del mercado.
“Después de esa resolución se tomaron medidas que no tuvieron un efecto contundente y hoy vemos no sólo alta concentración, sino que la calidad del servicio se ha deteriorado por parte del operador (Claro) a pesar de sus utilidades (más de mil 200 mdd en 2012)”, dijo Márquez.
Presión política
La presión política para que el Gobierno local limite la “posición dominante” que ejerce Claro en las telecomunicaciones es creciente y abarca a legisladores de todos los partidos, desde los oficialistas Conservador, Liberal y de la U —al cual pertenece el Presidente Juan Manuel Santos—, hasta el izquierdista Polo Democrático Alternativo.
En marzo, al reanudarse el periodo legislativo, una de las primeras iniciativas que revisará el Senado de Colombia será la “Ley Antimonopolio en servicios móviles de telecomunicaciones”. El proyecto, el cual tiene como destinario a Slim, establece que ninguna empresa tenga más de 30% de los ingresos en telecomunicaciones móviles, es respaldado por senadores de diversos partidos.
Juan Mario Laserna, del Partido Conservador, opina que Claro ha creado en telefonía móvil “una posición cuasi-monopólica, como en México, y un mercado muy concentrado, el segundo más concentrado”.
Para Carlos Pablo Márquez, “lo que vemos es que ese tipo de control no ha probado ser el mejor mecanismo para dinamizar la competencia en el mercado, sobre todo porque puede interrumpir la innovación. Una ley (antimonopolios) de este tipo podría llegar al absurdo, por ejemplo, de que Apple no pueda vender su iPhone 5 sino a 30% de los consumidores colombianos”, explicó.
Batalla por el mercado
La primera medida, que debe entrar en vigor este mes (febrero), si Claro no interpone un nuevo recurso legal –como lo ha hecho en el pasado—, es el cargo asimétrico en interconexión.
La empresa de Slim interpuso el año anterior un “recurso de reposición” contra esa disposición regulatoria, lo cual pospuso su implementación. Márquez adelantó que después de imponer los cargos diferenciados de interconexión entre 2013 y 2015, la CRC buscará que Claro garantice a competidores el “roaming” nacional. Además, aplicarán descuentos por llamadas caídas y le impondrá a Claro sanciones por fallas en el servicio.
Para los competidores de Claro —entre ellos Movistar — son insuficientes las medidas regulatorias de las autoridades. Buscan que la mexicana sea excluida de la subasta del espectro 4G y que los cargos asimétricos de interconexión sean más allá de 2015.
El director del Departamento de Derecho de las Telecomunicaciones de la Universidad Externado de Colombia, Édgar González, consideró que la posición dominante que tiene Claro “no hay por qué criticarla” pero el órgano regulador debe tomar medidas para garantizar la competencia.