Lunes, 18 de Febrero de 2013 07:00
NOTIMEX
MADRID.- Al menos seis trabajadores extranjeros de una compañía de construcción en el Norte de Nigeria, una mujer y una niña fueron secuestrados ayer por un comando armado que irrumpió a su centro de trabajo, tras asesinar a un guardia de seguridad.
El incidente se registró la madrugada de este domingo en la sede de la compañía de construcción libanesa Setraco en la localidad de Jama’are, en el norteño Estado nigeriano de Bauchi, donde el grupo islamista Boko Haram tiene amplia presencia.
De acuerdo con las primeras versiones, el comando armado irrumpió en la compañía y agredió a tiros al guardia de seguridad, quien murió en el acto, según un reporte de la edición electrónica del periódico nigeriano This Day.
El jefe de gobierno en Jama’are, Alhaji Adamu Aliyu, confirmó en declaraciones a la prensa nacional y extranjera que un total de ocho personas fueron secuestradas, tras el ataque a la planta de Setraco, que trabaja actualmente en la construcción de una carretera.
Entre los trabajadores secuestrados, hay uno del Reino Unido, un griego, un italiano, mientras que los cinco restantes son libaneses entre ellos una mujer y una niña”, destacó Adau, sin dar más detalles.
El jefe de la policía estatal, Mohammed Ladan, informó previamente que los hombres armados atacaron también la prisión y una comisaría de la localidad, aunque no se reportaron víctimas.
La incursión y los ataques a la prisión y la comisaría local precedieron a la explosión de dos vehículos en Jama’are, a unos 200 kilómetros al norte de la capital del estado, Bauchi, donde el grupo Boko Haram ha llevado a cabo en el pasado varios atentados.
A principios de este mes, nueve voluntarios de una campaña de vacunación contra la polio de dos centros de salud en el norte de Nigeria fueron asesinados por hombres armados, vinculados al grupo que lucha por imponer la Shaira (ley islámica).
Boko Haram se ha convertido en uno de los grupos militantes más prolíficos en África occidental, llevando a cabo un gran número de pequeños ataques, pero también algunos más sofisticados, que han dejado decenas de muertos.