Miércoles, 27 de Febrero de 2013 07:00
Por Jorge Alberto García
AGENCIA REFORMA
A causa de situaciones laborales, afectivas o simplemente cotidianas, el organismo humano está constantemente sometido al estrés.
Es por ello que la relajación y la meditación pueden ser de gran ayuda al permitir que mente y cuerpo entren en una situación de equilibrio para liberarse de tensiones.
“Cuando la persona está estresada tiende a sufrir de contracciones en el músculo trapecio, en cuello, espalda alta y baja, así como en los miembros superiores e inferiores”, advierte Óscar Salas Fraire, jefe del departamento de Medicina del Deporte del Hospital Universitario.
Los beneficios de estas técnicas están comprobados, ya que sus efectos no sólo van dirigidos al sistema músculo esquelético, sino también al cardiovascular, respiratorio y endocrinológico, al llevar a las glándulas a secretar una cantidad modulada de hormonas, como el cortisol, que conducen a un estado de estrés.
“El problema de la relajación es que le dedicamos muy poco tiempo a practicarla. Estamos tan metidos en una agitación cotidiana, laboral, familiar y de compromisos sociales que no nos permiten tener tiempo para nosotros mismos”, expresa el especialista.
Por su parte, el psiquiatra José Castillo Ruiz afirma que la relajación tanto como la meditación tienen efectos positivos ya que incrementan la producción de neurotransmisores en el lóbulo frontal izquierdo del cerebro, como la serotonina, la norepinefrina y la dopamina.
También se elevan los niveles de la proteína BDNF, o del factor neurotrófico derivado del cerebro. Todos ellos producen un incremento de la corteza cerebral en esta área.
“Mejoran el área de la ínsula, que se encuentra entre el lóbulo frontal y el lóbulo temporal y que es el lugar donde se percibe la saciedad de los alimentos y la regulación de la imagen corporal”, sostiene.
Castillo Ruiz afirma que también se incrementa la inmunidad celular, lo que previene la aparición de infecciones. Ambas disciplinas se recomiendan en pacientes con cáncer, porque aumenta su calidad de vida.
Es la meditación un método viable
Aunque tradicionalmente está asociada con algunas religiones, la práctica de la meditación resulta coadyuvante para contrarrestar periodos de tensión.
“Es otra de las posibilidades que tiene el ser humano. Existe una forma de meditar dentro del ámbito religioso y otra para el ámbito profesional o laboral, la cual resulta benéfica para la salud”, comenta Óscar Salas Fraire, jefe del departamento de Medicina del Deporte del Hospital Universitario.
Las maneras de meditar son diversas, pero todas convergen en invitar a la persona a serenarse, escucharse a sí misma y, si tiene un problema, a concentrarse en un punto que le permita visualizar las posibilidades de resolución.
“La manera más sencilla es estar sentado en ángulo recto, tanto el tronco como las piernas, en un lugar cómodo, sin ruido, con los ojos abiertos o cerrados, o bien, estar acostado en una superficie plana, evitando caer en el sueño.
“Hay que relajarse completamente y soltar los músculos: desde las plantas de los pies pasando por los chamorros, muslos, cadera, abdomen, torso, espalda, brazos, antebrazos, manos, cuello, hasta el rostro”, expresa el psiquiatra José Castillo Ruiz.
Hay que aprender, dice, a soltar por completo todos estos músculos y posteriormente centrar la atención en aspirar el aire por la nariz y exhalarlo por la boca.
“Ahí está ahorrando energía el cuerpo en casi un 18%; lo ideal es meditar 20 minutos por la mañana y 20 minutos antes de dormir, y cada hora y media durante 15 minutos durante el día”, recomienda Castillo Ruiz.
Independientemente de la religión de cada persona, la meditación es un método viable. Una opción es repetir una frase o un fragmento de oración, según la espiritualidad de cada quien.
“Hay principios que hablan que un individuo se centra en lo negativo, lo cual le acarrea problemas y conflictos, pero si se centra en cuestiones positivas, puede encontrarse una puerta de salida para una situación difícil”, comenta Salas Fraire.
Lo que es un error, advierte, es considerar estas técnicas como una solución a los conflictos físicos o emocionales, ya que sólo son útiles para ayudar a verlos de una manera positiva.