Miércoles, 27 de Febrero de 2013 07:00
SAMUEL VALENZUELA
Represión de Estado
EL PROPÓSITO es inhibir la participación ciudadana; es callar las demandas de la gente; es promover el miedo social; es la violencia de Estado con el fin de abrir más espacios de impunidad para un Gobierno corrupto e incompetente como es el que encabeza en Sonora Guillermo Padrés.
Así resumió amigo nuestro lo ocurrido el pasado domingo en Hermosillo, cuando un grupo de choque y personas identificadas por su militancia en el PAN, arremetieron en contra de ciudadanos que a lo largo de más de dos meses se han manifestado en contra de los nuevos impuestos y de representantes de medios de comunicación que cubrían un mitin.
Y ABUNDA: El gobernador Padrés y su cofradía ha optado por aplicar la estrategia de la intimidación con el fin de detener la avalancha social de repudio de esos miles de sonorenses decepcionados, que le han perdido el respeto por su conducta falaz y traicionera.
“Retar así a las clases medias es jugar con fuego”, advierte al considerar que lo que no es nuevo en Sonora el que el Gobierno recurra a golpeadores o simplemente a la construcción de un bando beligerante o mediante la cooptación de grupos, como es el caso de la Unión de Usuarios, a cuyos dirigentes Ignacio Peinado y Francisco Navarro, a quienes utiliza en la estratagema de destruir a los concesionarios del transporte urbano en Hermosillo.
EL ANTECEDENTE más inmediato y más evidente de la conformación de grupos de choque al servicio del Gobierno de Sonora, se registró a principios de los años 70, cuando auspiciados por el gobernador Carlos Armando Biébrich, se impulsó a los llamados Micos a quienes se les asignó el combate a las corrientes progresistas y de izquierda que se manifestaban en la Universidad de Sonora.
Buena la remembranza del maestro y mejor aún la coincidencia, porque así como en aquella época y sin redes sociales ni la tecnología de la comunicación de estos tiempos, la sociedad se percataba de que se trataba de represión de estado la persecución que sufrían estudiantes y maestros, tal como ahora con mucha mayor razón se entera de la violencia del Gobierno en contra de los ciudadanos que se agrupan en el Movimiento No Más Impuestos.
Pero dejémonos de referencias históricas, porque los resultados de lo que ahora hace el PAN-Gobierno de Sonora, si no fuera por los peligros y riesgos para la gente decente, sería motivo de hilaridad del respetable, ante las torpezas en que incurren desde el gobernador para abajo, buscando ansiosamente la forma de deslindarse de las agresiones cometidas por los trogloditas que bajo el visible sello del PAN, arremetieron en contra de ciudadanos que se manifestaban pacíficamente.
PARA EL ANECDOTARIO las declaraciones de Padrés al dar reconocimiento como organización ciudadana a los sicarios que enviaron funcionarios de su Gobierno y de su partido en contra de los malnacidos; luego el patético papel de Marina Arce quien de porrista en los eventos del PAN ahora se dice infiltrada por los cholos agresores panistas.
Sigue el secretario de Seguridad Pública, Ernesto Munro, pregonando que los golpes a reporteros y a ciudadanos que rechazan los nuevos impuestos fue una autoagresión; Raúl Ramírez de la Comisión Estatal de Derechos Humanos hace su aportación a esa simulación, y completa ese cuadro de babosadas el dirigente estatal del PAN, Juan Bautista Valencia, quien con la manita en la cintura y contoneándose como meretriz, aseguró en rueda de prensa que los agresores del domingo fueron contratados por los ciudadanos agredidos.
De plano no tienen ninguna consideración para el respetable, cuando las evidencias públicas se amontonan por todos lados respecto a que fue una desafortunada y torpe estratagema de panistas incrustados en el Gobierno de Padrés, que con su autorización o sin ella, se aventaron esa marranada que afortunadamente no pasó de golpes y robos en contra de ciudadanos decentes, víctimas de los animales que conforman la “base social” del PAN en Hermosillo.
ENTRETELONCITOS
SUBSEMUN: Nos reportan en Hermosillo al alcalde de Cajeme, Rogelio Díaz Brown, en el ceremonial donde el Gobierno Federal entregó los recursos del Subsidio para la Seguridad en los Municipios (SUBSEMUN), que tenemos entendido asciende a 20 millones de pesos para este año.
Es de esperarse que el munícipe yaqui tenga una estancia sin mayores problemas en Hermosillo, ya que el evento de entrega de recursos SUBSEMUN fue presidido por el ya mentado Munro, quien cuando menos se comporta cuando tiene enfrente a sus interlocutores, aunque después se quite la mascarita para despotricar y hasta conspirar en contra de ellos.
DE REMATE: Este martes, supuestamente el secretario de Gobierno, Roberto Romero estaba en disposición de platicar con diputados de oposición respecto al conflicto del transporte urbano y como no aceptó el que fuera una plática abierta con la participación de los directivos de SICTUHSA, pues no hubo nada, aunque de todas formas en plena Plaza Zaragoza se instaló una mesa de diálogo donde la representación de los camioneros que encabeza José Luis Gerardo Moreno esperó en vano.
Romerito anda ocupado en cosas más importantes como es el caso de tapar de inmediato el embarradero dejado por sus golpeadores el pasado domingo y por eso se les ocurrió montar una rueda de prensa donde el procurador de Justicia, Carlos Navarro Sugich anunció victorioso que una docena de funcionarios del Sistema Estatal Penitenciario estuvieron involucrados en la evasión de cinco reos que utilizaron documentos falsos para salir por la puerta principal del CERESO de Hermosillo.
Bueno, 9 de esos involucrados ya están detenidos hace meses y por supuesto el procu de Sonora se cuidó de informar que uno de los aperingados, Gastón Walterio Walters Padilla, fue director jurídico de Ricardo Ornelas, cuando el ahora carcelero de Sonora fue director del Transporte.