MARCO ANTONIO FLOTA
“Los Miserables” y la Miss... Esther hábil

La noche del pasado domingo fue la entrega del Óscar de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Hollywood, evento cuyo equivalente en México sería la entrega del Ariel. Sí: un premio con nombre de detergente, lo cual no significa que nuestro cine sea cochambroso, pese al aspecto físico de algunos actores (Gael García y Diego Luna por solo mencionar a dos).
La película más costosa, espectacular, y según muchos la favorita para ganar el Óscar, era “Los Miserables”, pero resultó la gran derrotada. Sin embargo, no confundirla con la Miss Esther hábil, aparentemente también ya derrotada, pues al día siguiente de la entrega de los Óscares promulgó el Presidente la Reforma Educativa en Palacio Nacional. Evento que no puede ser comparado con el de Hollywood (porque en Palacio hubo más cámaras de televisión).
¿Pero, se preguntará usted, por qué una columna política puede ocuparse de un tema tan frívolo como los Óscares? Pues, siendo frívolos, porque en la política mexicana hemos tenido Óscares célebres.
Por ejemplo, dos que fueron gobernadores de sus estados, al mismo tiempo y ambos llamados Óscar Flores, uno de Chihuahua y el otro de Coahuila. Óscar Flores Sánchez, el chihuahuense, después procurador general de la república y Oscar Flores Tapia, el coahuilense, a quien su tocayo puedo mandar a la cárcel, pero le perdonó la vida su jefe, el entonces Presidente López Portillo.
Y no olvidar al ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, Óscar Espinosa Villarreal, quien dio con sus huesos en la cárcel --paradójicamente cuando ya no tenía hueso--. Y al que la voz popular apodó “El Piporro”, enorme actor cómico que se lo merecía, pero nunca ganó un Óscar.
Veamos, pues, si podemos encontrar similitudes entre los premios entregados el domingo en Hollywood y la política mexicana.
El Óscar al mejor director, por la película “Una aventura extraordinaria”, fue otorgado al chino Ang Lee. En México ese premio hubiera correspondido a Miguel Ángel Osorio Chong.
Aunque ni lo pelaron para el premio al mejor director, ganó como productor Ben Affleck por “Argo”. Aquí los gobernadores ganan CONAGO.
Fue galardonado como mejor cortometraje documental uno titulado “El Inocente”, pero no fue con la actuación de nuestro famoso Niño Verde. Sin embargo, el joven senador podría competir el próximo año con una nueva versión de una vieja película: “El Niño y el Torito”.
Como decíamos arriba, no obtuvo el Óscar “Los Miserables”, pero quizá como compensación les darán una charola de diputados mexicanos.
Una cinta chilena, pero estelarizada por el actor mexicano Gael García Bernal y que lleva el brevísimo título de “No”, perdió en el renglón de mejor película extranjera. Mala visión de los productores: de haber contratado a Gael en lugar de Andrés Manuel López Obrador, seguramente hubieran logrado el Óscar, aunque con el título un poco alargado: “¡No, no y... no, ya dije mil veces que no!”
Y hubo un detalle bastante significativo: aunque Barack Obama llegó a la Presidencia de los Estados Unidos gracias a Lincoln, quien abolió la esclavitud, la película “Lincoln” no llegó al Oscar, pese a que Michelle Obama hizo el anuncio de la triunfadora.
A ver si aquí, en la próxima entrega de los Arieles, doña Angélica Rivera anuncia el triunfo de su marido por redimir a “Los Miserables”.


¡RRIINNGG!
-Bueno, secretaría de Educación Pública...
-¿Respondió el secretario Chuayffet a la Maestra que le llamó “ignorante”?
-No, ya le dio la razón: la ignoró.

EPIGRILLO
El Peje tiene su mérito
y lo explico rapidito:
el Papa renunciadito,
Benedicto, será Emérito
y Obrador es “ya merito”.